Talleres, lecturas en vivo, encuentros virtuales, charlas, presentaciones.
...y yo con este currículum.
Tardé cerca de media hora en elegir la corbata que debería ponerme. Ninguna acababa de convencerme del todo. La que parecía más apropiada para mi mejor y único traje era una de color amarillo, con unas figuritas de golfistas en diversas posturas, mostrando todos ellos un magnífico "swing" que yo nunca podría llegar a igualar. Aunque... ¿quién sabe? Quizá si consiguiera ese empleo lograría hacerme socio del club de golf local, y entonces saldría a relucir lo mejor de mi ...
El calor del sur
El aire frío de la mañana encogía a Gonzalo. Su capacidad para adaptarse a los climas destemplados era muy limitada. Estaba acostumbrado a la fértil transpiración constante, allá en el sur.
Transitar las calles de Villamagna en pleno invierno resultaba para él un paseo extraordinario. Aún era un joven recién llegado a una tierra extraña. Todo era diferente: las calles empedradas del burgo antiguo, las innumerables iglesias barrocas y renacentistas, los restos de los conventos que susurraban un pasado de ...
Transitar las calles de Villamagna en pleno invierno resultaba para él un paseo extraordinario. Aún era un joven recién llegado a una tierra extraña. Todo era diferente: las calles empedradas del burgo antiguo, las innumerables iglesias barrocas y renacentistas, los restos de los conventos que susurraban un pasado de ...
Función teatral
La noche se intuía en Villarqueo. El sol dejaba atrás la atardecida. Noviembre había traído las primeras nieves un poco antes de lo habitual. La brisa que bajaba de la sierra helaba los alientos. Los miembros de las familias pudientes de la calle Meseta, y los comerciantes que vivían en el centro de la ciudad, salían abrigados de sus casas. Las señoras se agarraban al brazo del cabeza de familia, los varones con suficiente edad se adelantaban y las señoritas ...
Si aún quedara esperanza
-Las cosas ya no son como eran, nada es igual que antes, eso es lo que ocurre, se ha perdido el respeto a los símbolos y a las canas, ya no quedan ideologías, y por eso pasa lo que pasa, no hay más que mirar alrededor y asombrarse, si es que aún queda capacidad para el asombro, que tampoco, eso es lo que hay y así están las cosas, basta con salir a la calle y dejar que los poros ...
LA VENGANZA
Sentado en la terraza, miraba atento los movimientos incesantes de los nuevos vecinos con una sonrisa antigua que le iba llenando el corazón de dulce venganza. Era evidente que aquel loco muchacho de ayer, hoy un hombre próspero, no le había reconocido.
Paco, a su lado, les observaba con la taza de café humeante en sus manos, disfrutando de la mañana del sábado, después de una noche interminable de guardia, antes de irse a dormir. El Sol, recién levantado, entibiaba ...
Paco, a su lado, les observaba con la taza de café humeante en sus manos, disfrutando de la mañana del sábado, después de una noche interminable de guardia, antes de irse a dormir. El Sol, recién levantado, entibiaba ...
CARTA A UN MARIDO MUY OCUPADO
Querido Arturo:
Quizás no debiera dirigirme a ti con una carta como esta, pero me veo en la necesidad de hacerlo porque es imposible hablar contigo, cariño, y ya no puedo más. Estás siempre tan ocupado que no me haces ni caso y tengo mucho que contarte. Tendría que atarte a la pata de la cama y también amordazarte para que me escuchases sin interrumpirme, pero eres tan enorme y, con tu metro noventa... no podría hacerlo yo sola y, ...
Quizás no debiera dirigirme a ti con una carta como esta, pero me veo en la necesidad de hacerlo porque es imposible hablar contigo, cariño, y ya no puedo más. Estás siempre tan ocupado que no me haces ni caso y tengo mucho que contarte. Tendría que atarte a la pata de la cama y también amordazarte para que me escuchases sin interrumpirme, pero eres tan enorme y, con tu metro noventa... no podría hacerlo yo sola y, ...
DESDE EL DESAMOR
La palabra desamor no creí que estuviese en mi diccionario y debieron decirme que estaba ahí, debieron decirme que el desamor, esa palabra y esa realidad, existen, que acecha escondido y que puede sorprenderte cuando menos se espera, como la muerte. Alguien debió advertirme que el desamor es una enfermedad mortal.
Di-di-di-diecinueve.
Como los soldados que lucharon en Vietnam, yo empecé a suicidarme a los 19. Y aún, hoy, sigo haciéndolo, aún me someto a la tortura de engañarme y ...
Di-di-di-diecinueve.
Como los soldados que lucharon en Vietnam, yo empecé a suicidarme a los 19. Y aún, hoy, sigo haciéndolo, aún me someto a la tortura de engañarme y ...
LULÚ EN COLORES
1.
--Ah, me duele la espalda...
--¿Quieres un pitillo?
--¿De qué?
--De negro.
--Vale.
Lulú sentada en la gran cama de pieles. Maneja el paquete de cigarrillos con sus manos largas. Su pelo rojo, tras el humo, tapándole medio rostro en silueta ondulada. Ella está ahí porque la dejan estar. Ya es una princesa, la princesa de su ciudad. Su querida ciudad. Con sus gastadas calles, sus avenidas de aventuras, de sorpresas; sus rincones de deshoras y su gente; su ...
--Ah, me duele la espalda...
--¿Quieres un pitillo?
--¿De qué?
--De negro.
--Vale.
Lulú sentada en la gran cama de pieles. Maneja el paquete de cigarrillos con sus manos largas. Su pelo rojo, tras el humo, tapándole medio rostro en silueta ondulada. Ella está ahí porque la dejan estar. Ya es una princesa, la princesa de su ciudad. Su querida ciudad. Con sus gastadas calles, sus avenidas de aventuras, de sorpresas; sus rincones de deshoras y su gente; su ...
TRES TIAS y CUATRO SOBRINOS
Tres sepultureros cavaban y trabajaban en el entierro del primo Paquito: uno alto, otro bajo y el tercero ni lo uno ni lo otro. Tres sepultureros cavaban las sepulturas.
El alto parecía Superman y medía más de dos metros; el bajo parecía Pulgarcito y medía menos de uno cincuenta y el tercero parecía un señor cualquiera de una altura indeterminada. Cavaban las sepulturas tres sepultureros en "el Entierro" de su primo Paquito -él de Paula-, cuando Mateíto vio al sepulturero ...
El alto parecía Superman y medía más de dos metros; el bajo parecía Pulgarcito y medía menos de uno cincuenta y el tercero parecía un señor cualquiera de una altura indeterminada. Cavaban las sepulturas tres sepultureros en "el Entierro" de su primo Paquito -él de Paula-, cuando Mateíto vio al sepulturero ...
La angustia
Doble sueño, doble visión, dos historias muy distintas la una de la otra y un sólo gesto misterioso en cada una. Una mueca irracional, angustiosa, que aún no comprendo y se resiste a todo análisis, negándose a pasar siquiera por los mecanismos lógicos más elementales de mi mente.
Pero no indaguemos más. Mejor hagamos de las dos alucinaciones una única ficción.
*****
-Hazme el amor.
-La cuenta, por favor.
Entran al auto estacionado a la entrada del restaurante. La gente ...
Pero no indaguemos más. Mejor hagamos de las dos alucinaciones una única ficción.
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-Hazme el amor.
-La cuenta, por favor.
Entran al auto estacionado a la entrada del restaurante. La gente ...

