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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
el año, el día...
como es la vida.
El ocaso es
el otoño de cada día.
El otoño...
que rezonga,
cargado,
de frutos secos,
uvas de rebusca
(algunas pochas)
y el cansancio que trae,
las últimas horas.
El Sol es un membrillo,
las pocas pámpanas que quedan,
de calabaza...
algún melón rajado lleno de hormigas,
pero eso sí,
los árboles que dan al Júcar
parecen dulces de confitería:
Almendras laminadas,
chocolate con leche, de pastelería,
garrapiñadas,
orejas de fraile,
hojandradas,
pestiños con canela
y miel de lavanda.
El celofán de la brisa
todo lo envuelve
y nos lo muestra.
El otoño tambien es
el cansancio de una pequeña cuesta.
Como ir a S. Julian el tranquilo
a la hora de la siesta.
Tambien son los otoños,
en sus primeras noches,
los soportales de la plaza
y las calles de transeuntes
bien albergados y vahosos...
las machiembradas parejas
empujando un cochecito
con esquimal dormido.
Cuando se nos viene a la cabeza
que la vida es una castaña
(dos euros la docena)
con una sonrisa,
la pelamos, quemándonos los dedos,
y la degustamos calentita,
oliendo... a papel de estraza
y a guante de cabritilla.
Para los jóvenes sólo es, en su vida, un otoño;
para los más mayores, para los enfermos,
para los pobres y los tristes pudiera ser,
el otoño de su vida.
© GatoFénix