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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Nacer es un prodigio del amor.
© GatoFénix [img]C:\Documents and Settings\MaestroParticulArt\Mis documentos\Mis imágenes\2006-06-11[/img]Aparecer lleno de vida en un mundo
Agonizante;
llanto de vida dentro de la vida,
a veces, al filo de la muerte..
La vida duerme dentro de la madre y nos acopla,
En una sonrisa llena de lágrimas
rodando por las mejillas
tersas, de su piel de pétalo de rosa,
a estallar.
Gotas de rocío, perlas de risa de madre primípara.
Pasamos…
dentro de las cosas y fuera de ellas
buscando cómo volver… a ninguna parte,
exactamente.
Estando dentro,
parece que estamos vivos
en la petit mort
y en un susurrante: “Te quiero”
Pero pasarán años para saber
qué es el sueño del amor
o la pasión de un beso.
Eso, cuando ya no somos casi nada nosotros;
los de antes; ahora,
un yo durmiente,
semejante y lúcido,
pero más lejos del fuego y de las perlas.
Hoy lo recordaba,
como sólo se puede recordar
manipulando la carne de un aguacate maduro.
La memoria de los dedos nos traiciona
o nos lleva a una verdad experiencial
que ya sólo es una información
dormida junto al sabor
de las meriendas con cacahuetes y pan
de otros tiempos.
Nacer cada día es un milagro.
Volver a nacer mañana,
con lo que está cayendo,
casi un imposible… y sin embargo
el amor nos embriaga como antes y nos hace olvidar
que estamos en España
mal gobernados,
con unos padres de la patria,
mayormente padrastros, y todas las
madrastras y las brujas de los cuentos
que Poe no llegaría a escribir,
por falta de tiempo o porque, tal vez,
no llegó a pasarse por aquí,
cosa que no se.
El amor lo mulle todo
y de eso se aprovechan
los envidiosos protagonistas
de este carnaval, caarnaval
dos mil once…
del ganso,
el plato vacío y los dos guardianes,
del pensamiento único, supongo.
Incomprensible modernidad de opereta
vestida con la estulticia más rancia
y peluca del dieciocho apolillada y redescubierta
en un sesentayocho lleno de capullos casquivanos
que nos van a hacer viajar en calesa o
a paso de burro, no sé si catalán,
casi extinguido, o que habrá
que importarlos por cualquier ocurrencia de última hora.
Que…¡cuánto sabían los mayas con su calendario!
y… ¡cuánto Nostradamus con sus profecías!
Tanto, que es para no creerlo.
Por eso va de nacimiento este carnaval
tan triste y tan lleno de sangre que
más vale que sea por un buen parto
que alumbre un tiempo nuevo con nuevas gentes
y un verdadero orden que nazca del amor y no,
del miedo, y de la más supina maldad e ignorancia
vestida, travestida de buenas maneras, aunque
saliendo por el puño de la levita
una buena dosis de egoísmo y de codicia
de toda la vida.
© GatoFénix