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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Y yo qué sé
© GatoFénix [img]C:\Documents and Settings\MaestroParticulArt\Mis documentos\Mis imágenes\2006-06-11[/img]qué fue de él, mi amigo.
Si ya hace un mes que no viene por casa.
A saber...
Ha caído una duda, como una piedra,
en el lago del recuerdo, y sus ondas, no sé...
aún tardarán su tiempo
en volver a salpicar los dedos de mis pies: su puerto.
He mirado en todas direcciones
y, nada.
Incluso miré dentro de mi
y sólo encontré un vacío como una jarra de litro...
A veces pedimos silencio, lo sé
y queremos espacio. Pero el silencio
y la distancia es un compás de espera
tan laaargo.
Un compás de espera muy largo,
lleno de silencios.
Es, un tiempo difícil de pasar,
porque la cabeza del metrónomo,
en marcha, tan arriba...
nos balancea como borrachos
lenta y tontamente,
de un lado para otro
como una mano lánguida y tonta que busca
una excusa para espantar una mosca.
Se desajustan los compases
si los corazones no están
a un abrazo de distancia.
No miden igual el tiempo
los metrónomos disociados.
Hay peligro de insomnio,
o de jaqueca.
Hay serio riesgo de pasar
del descompás, al contratiempo.
Tiempos de marcha, al dos por cuatro,
con valses de tres al cuarto.
Ya digo, contrapunto.
Cada interrogación del compás:
un silencio de negra en el pentagrama.
Cada día de silencio redondo:
un compás perdido en ese lago vacío
que es el desconcierto
sin-sen-ti-do: cuatro por cuatro.
Cuando va para un mes, amigo,
y son ya varias hojas arrugadas
llenas de sus-piros.
- Pues, yo ¡hip! me quedo.
Como una pasadilla que se muerde la cola.
¡Prost!
© GatoFénix