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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Detenerse junto a los girasoles,
© GatoFénix [img]C:\Documents and Settings\MaestroParticulArt\Mis documentos\Mis imágenes\2006-06-11[/img]tan llenos de oro,
te llena de valor
porque es un valor seguro:
un refugio.
Efímeros y brillantes
escandalosos,
colores brasileiros,
erguidos y a la tarde
cabizbajos.
Ya no queda nada de su brillo.
El color virado en tierra
espera las máquina que los cercenen,
los desgranen y los muelan,
o los envasen con sal
una vez tostadas sus pipas.
Pipas de girasol,
que todo es empezar,
para acabar con la lengua quemada
y la garganta con tropezones
que nos dejan sin voz.
Cines de verano.
Una del oeste y otra de romanos.
Sesión doble de hace tanto,
que no sabes si ha sido cierto.
Las pisadas grumosas
suenan entre silencios.
Han ido a por gaseosa o al servicio;
avanzan sobre una parva de pipas y grava,
habitada por hormigas laboriosas
que transportan, atenazadas,
cáscaras enormes para su tamaño.
Cáscaras y algún fragmento de grano.
Roncha el suelo entre silencios y recuerdas
las sandalias abordadas por piedras
como pateras y cómo dolían
en el talón o entre los dedos.
Llegaba la feria y hacía fresco
a última hora.
Yo creo que éramos felices
y no sabíamos nada del futuro.
No podíamos imaginarlo.
Un futuro imperfecto
hecho presente, que era
cada vez más inimaginable y distante;
él se desvanece según se suceden
unos momentos a otros.
Un futuro que se revela en cada uno de ellos
cada vez más cínico,
más claro, más lleno de tonterías
que nos hace parecer
las hormigas del cine de verano:
Cargados de cáscaras enormes,
a los pies de enormes gigantes
que se han comido el fruto,
mientras se entretienen mirando
otros gigantes, en la pantalla,
que luchan o se besan y mueren
de mentira, claro.
La muerte y el dolor
sólo están en el patio de butacas.
Fue piadosa conmigo la vida
cuando era niño.
- No se si es piadosa la vida con otros niños -
Con nosotros lo fue
porque el futuro no existía.
Sabíamos que nosotros era difícil
que tuvieramos futuro.
Por eso, cada día era bonito, cuando lo era.
y los demás, los otros días, eran
como los otros niños,
los que tenían bicicleta y nos miraban
como nosotros mirábamos las hormigas
en el cine de verano:
Pasaban. Subian y bajaban;
Una noria de miradas,
una noria de cangilones trasegando agua
era la vida sin futuro.
Casi como ahora.
© GatoFénix