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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Es mi otoño cercano.
© GatoFénix [img]C:\Documents and Settings\MaestroParticulArt\Mis documentos\Mis imágenes\2006-06-11[/img]Estampas interiores que os muestro.
Colores sobre texturas y paisajes.
El viaje en estación de nueces y castañas.
Otoño entrañable
íntimo y personal otoño.
Los níscalos son mi infancia
de enano Mudito, Gruñón-Sabio...
sin Blancanieves.
El penoso ahora, lleno de brujas
con verdes manzanas envenenadas
- mordisco incluido - non rodean.
Brujas que nos dejan inermes;
brujas como todas las brujas
que llevan la cara llena de su propio cuento.
Brujas que algún día tuvieron aspecto de hombre.
Eslabones perdidos a caballo entre
lo uno y lo siguiente: como lobby.
Asombrosos tiempos, en este otoño;
tiempos, para nada mágicos,
que se ciernen inconscientes
de la porquería que nos nutre,
a diario, ya siempre...
ya en el trabajo, ya en el paro,
ya en la calle, si hay sitio;
ya en nuestra casa, que es del banco;
ya en nuestra vida hipotecada
por aprendices de mamelucos,
fanáticos de su ego,
del que han hecho patria,
tirando de vileza, mendacidad
y cicatería proverbial.
Los níscalos, de ahora, despiertan
al Gruñón y al Sabio,
que el Mudo, lo tendré que ejercer
mañana en clase, como hace unos días
- unos cincuenta minutos esperando silencio -
o tal vez, tenga que ejercerlo en algún despacho,
si me reclaman amablemente,
para reverdecerme
los tres monos sabios:
Oír, Ver y Callar...
invitándome a concursar
o a jubilarme porque
no soy de los suyos.
© GatoFénix