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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Cuando iba a empezar mi llanto
© GatoFénix [img]C:\Documents and Settings\MaestroParticulArt\Mis documentos\Mis imágenes\2006-06-11[/img]desperté.
Era por la tarde.
La cabeza apoyada en la almohada.
Tenía los ojos llenos de pena
(El corazón se habia subido allí) y
apenas salían las primeras lágrimas...
desperté.
Se asomaba media lágrima y abrí los ojos
a la penunbra de la habitación
que durante veinte años
fuera nuestro dormitorio matrimonial.
Sólo sentí la tristeza.
Una tristeza profunda e inefable.
Puede que saliera de un sueño, pero
ni quise, ni quiero recordarlo.
Era tal la pena,
tan inusual la sensación que temía
se fuera a romper como una pompa de jabón
si pensaba en palabras...
porque pensar utiliza las palabras, y eso,
aleja el sentimiento. Y yo
quería llegar hasta el borde de este cuaderno
donde tenía que escribir.
Como si fuera un naúfrago desfallecido
salvado de milagro de morir ahogado
y ahora apoyado en un lecho húmedo de arena
volvía a jadear sin pensamientos y medio vivo.
Tenía la necesidad de escribir esto, antes
que las lágrimas se secaran
porque no había entrado en el llanto;
sino, que en un principio
cuando apenas se insinuan las lágrimas
fuera del lagrimal...
desperté.
Y todavía sigo en este momento que describo,
en ese mismo sentimiento
de soledad, abandono y pena de
mi incomprensión.
Vino el dolor de sentir
ese evitar mirarme de mi hija
y ese estar de mi mujer a mi lado,
comiendo en la cocina las sobras de ayer,
mientras miraba ensimismada la pantalla
del móvil cómo una joven se maquillaba los ojos...
Haciéndome ver que yo no existo
y que lo real era el párpado del ojo
de la mujer en la pantalla.
Cero sentimientos.
Ningún te quiero
desde hace tanto...
que ni me acuerdo.
Por eso escribo esto
antes que lleguen las palabras
y desvirtúen lo real de las sensaciones.
© GatoFénix