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Los hombres buenos
llevan dentro
un lagarto
que odia a los hombres buenos
Es la juventud
el único vicio que
sana el tiempo
Maldita sinalefa, que siempre odia los haikus.
Corre Júpiter
en el cielo tras Venus
al atardecer
Que venga el meteorito, el capitán trueno o un rayito de luz. Hay algo prohibido en Dinamarca.
fw ·
10-05-2026
solo hacía falta un lugar con autobuses y aeropuertos. un combo difícil. un lugar dispuesto a pagar la factura por la medalla
Se ve que tu imaginación empezó sin límites muy adecuados, Bubi, y que alguna vez había de topar con el fracaso. Te apresuraste a suplirla tú mismo, claro, primero con nuestros remotos africanos y luego con las cautivadoras y solitarias estrellas de más allá, tantas veces de cartón piedra. Hacemos lo que podemos. Y yo sospecho que fue tras el fracaso de ese cohete, en el vacío de su falsa pólvora, cuando apareciste por las calles de tu pueblo arrastrando una serpiente muerta atada a una cuerda. Andarías cantando la tragedia, pues no hay muerte más aparente que la de una serpiente muerta, tan alargada y tan inútil. Yo supongo que hoy has mejorado las cosas y, si un día también se me ocurre lanzar un cohete o algo, sería lo suyo consultarte.
Bubi escribió:
Alguien diría, y si no lo digo yo, que el éxito es la cumbre de los fracasos, lo demás es tocarte la lotería, o sea, al fracaso ni caso. Con el cohete no tuve sensación de fracaso, quizás ni conociera la palabra. Tampoco el éxito, eran juegos infantiles. Guardo mejor recuerdo de ese fracaso, como dices, del cohete que de otros posibles éxitos, como de una representación teatral, totalmente infantil, sin ninguna injerencia de alguien de más de diez años. A pesar de que cobramos entrada, tuvimos durante varias semanas a los chicos y, principalmente chicas preguntándonos ansiasos cuándo sería la próxima actuación, porque les había gustado mucho. Visto en retrospectiva, me puedo imaginar el desastre de aquella actuación, obra realizada, desde el diálogo al vestuario, totalmente por niños (no recuerdo si éramos tres o cuatro) en el patio de uno de ellos. Me imagino que ver eso tendría que ser una pesadilla, pero en cambio gustó a la audiencia a pesar de haber pagado casi el equivalente a la entrada de cine. Eso sí, como no utilizamos ninguna obra conocida tampoco tuvimos problemas con la SGAE.
Me ha llamado la atención tu comentario de los actores como de cartón piedra. Puede que tengas razón, pero mucha gente se muere por esos cartones. Si son profesionales, como la mayoría, no se les puede tildar de cartón piedra. Es un trabajo complicado, aunque sea bien remunerado. Si te pasas en fiestas y jolgorios estás fuera del circuito, como les ha ocurrido a varios.