La temporada de premios no se ha cerrado: todavía hay varias convocatorias que pueden cambiarle el rumbo a una novela inédita. Para quien escribe, estos certámenes no son solo una posible recompensa económica; también funcionan como termómetro de oficio, entrenamiento de paciencia y puerta de entrada a una conversación más amplia con editores, lectores y agentes. El margen sigue abierto, pero exige precisión, disciplina y una lectura inteligente de cada base.
Vía | El Debate

