El sector editorial ha decidido mover ficha con una campaña ambiciosa para devolver al libro un lugar visible en la conversación pública. La iniciativa llega en un momento en que leer compite con pantallas, prisa y dispersión, y plantea una idea simple pero poderosa: si los libros quieren seguir ocupando espacio en la vida cotidiana, también deben reaparecer como objeto deseable, cercano y actual.
Vía | El país

