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Eventos
Talleres, lecturas en vivo, encuentros virtuales, charlas, presentaciones.
Felipa
Desmontó. Dejó la escoba en el porche y entró. -Ya sabes que no quiero té. Una copa de vino con sangre de gallo sería un honor para mí.

Ella llegaba y el cielo se ponía verde. Las nubes negras galopaban sobre la pradera y por detrás de ellas se formaban remolinos negros que opacaban la sensación de campo fértil y amarillo del color de fondo.

- ¿A qué debo el honor? -dijo la dueña de casa. -Mis sapos croaron mudos ...
La Última Esperanza
Mauricio corrió a través de los sembradíos, los mismos que con tanto esfuerzo y el tesón de su trabajo se habían transformado en sus últimas posibilidades de salir adelante.

Esos que el granizo echó a perder, no solo la futura cosecha, sino también su vida.-

Siguió corriendo sin importarle nada. Ni los gritos de su familia que desesperados lo llamaban a un costado de la casa. Ni la vos del martillero público que anunciaba por un alto parlante el comienzo ...
Cinco Primaveras
Cinco años...

La ventana estaba entreabierta, y el viento se contorsionaba en el ínfimo espacio para llegar a mí, en forma de caricia tibia. Caricias... ya ni recuerdo cómo se dan.

En primavera, la brisa suele venir acompañada del perfume de las flores de detrás de la colina. No son gran cosa, sólo son..., un momento..., debería hablar en pasado, hace cinco años que no sé si continúan siendo margaritas y amapolas. En aquel momento, también había muchos álamos, algunos ...
No me queda otra que mirarte desde abajo
Ya se van a cumplir doce años desde que no puedo levantarme de esta silla. Me parece mentira que todavía siga vivo y sienta el mismo miedo a la muerte que cuando tenía quince o dieciséis años. Me doy cuenta que no puedo dominar mis emociones y lloro por cualquier cosa, y me enfurezco por otras. Me acuerdo de mi tío Francisco que terminó igual que yo, y de mi amigo Ramón, el médico que me advirtió que cambiara de ...
El Milagro de la Rosa Amarilla
Hola! Me acabo de despertar después de una semana pletórica de días muy agitados.

Todo ha sido emocionante e imprevisible, y creo que si hubiese podido programarlo detalle por detalle, no habría salido mejor.

El intenso sol de la mañana me arrancó de los brazos de Morfeo, el dios del sueño, y el dialogo de mis nuevos dueños desde la cocina de la casa de mis nuevos dueños, terminó de despabilarme.

Al despertar, mi primera mirada fue para ese hermoso ...
El pozo
Ojalá se te acabe la mirada constante
(Silvio Rodríguez)

Yo tenía la costumbre cuando era chico de salir todas las dos de la tarde a caminar por el pueblo, casi siempre por los mismos caminos, pasando por el bulevar hasta las vías del tren, que era como un fantasma porque ya no pasaba hacía tiempo, pasando después para atrás de la vía, perdón, casi digo de la vida, o si no salía para el otro lado, para atrás de la ...
En el filo
9 de enero

Soy un cobarde temerario, no es algo nuevo, no acabo de descubrirlo, lo he sabido siempre. Esa imprudencia, esa insensatez de no querer reconocerme, me ha llevado a vivir una vida que no es mía. Me refugié tantas veces en la profunda y extensa sombra de la noche que, ahora, frente a ti, no puedo soportar la luz de tu mirada y me derrumbo en el vacío de la nada.

Haré caso omiso a los consejos, a ...
LA BRECHA Y EL CORMORÁN
No lo habían mandado al carajo. Estaba ahí por propia decisión y sin que nadie lo supiera. A no dudarlo; siendo apenas un mozalbete de diecinueve años, Nicandro Masto priorizaba su orgullo por sobre cualquier otro avatar y como en ello le iba la dignidad, prefería adelantarse a los acontecimientos e irse al carajo por sorpresa, para anticiparse a los deseos expresos de alguien que no fuera él mismo. Ni necio, ni arrebatado: decidido y seguro de sí mismo.

Tan ...
BUSCANDO A ALMA ROSENBERG
Ubicado en un robusto edificio de la calle 175 del Este de Broadway, el periódico neoyorkino Jewish Daily Forward, popularmente conocido entre sus lectores con el escueto nombre de Forverts, publicó el 5 de septiembre de 1939 el siguiente anuncio: “ME HE PERDIDO. ¿ALGUIEN PUEDE DECIRME QUIÉN SOY?”. Aquella llamada de auxilio tuvo éxito: dos días después un hombre de unos cuarenta años, vestido con un mono azul de trabajo, se presentaba en las bulliciosas oficinas del periódico.

Natural de ...
EL MATADOR DE GONZALO FISCHER
Un anillo de oro, algunas fotos rescatadas de un cajón olvidado, un colchón despellejado por el ácido y un nombre garabateado en un registro de la morgue, son las únicas pruebas visibles que avalan la interrumpida existencia de Gonzalo Fischer.

Los que lo conocieron —y no han sido pocos—, siempre habían conjeturado para él una muerte de oropel y de éxtasis, no esa muerte atroz e incongruente con los encumbrados hábitos que habían regido su vida. Los que lo conocieron, ...