Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Peso ancestral - Alfonsina Storni
Alfonsina Storni (1892-1938), una de las voces mayores de la poesía hispanoamericana de comienzos del siglo XX, publicó este breve poema en su libro «Irremediablemente» (1919). En apenas doce versos condensa el mandato de entereza masculina heredado por generaciones y el precio que paga la mujer al recibir, en una sola lágrima, «dolor de siglos». Una pieza mínima y contundente, menos citada que otros clásicos de la autora, ideal para descubrir su voz.
métrico decimal
El hombre es el único animal que se preocupa por cuánto le mide.
Más aún si lo compara con lo que se espera de él.
Pregunta a la T.I.A.
¿Qué método para la cuarentena de los posibles infectados en el barco no enfermos consideras mejor desde el punto de vista del riesgo médico para terceros?
a) Extraerlos del barco en grupos y enviarlos a diferentes países del mundo. Principalmente a grandes ciudades con millones de habitantes.
b) Trasladarlos a otro barco limpio y que realicen la cuarentena en él mientras sean asintomáticos.
Vía | Gemini
Noticias
El servicio se activa en estos días en 15 centros, aunque Cultura espera extenderlo a todos los 54 antes de diciembre.- El catálogo incluye casi solo clásicos
Tres personajes se ponen en marcha un desapacible día de invierno: un mercader, su criado y un caballo. Al mercader le guía el deseo de acumular fortuna, es decir (en el ideario tolstoiano), la codicia, el engaño, la explotación. Hay un bosquecillo en venta y no quiere que nadie se le adelante. El criado y el caballo viajan simplemente a donde les lleva su destino. Pero el camino está cubierto de nieve, se pierden, el frío y la oscuridad se ciernen sobre ellos...
El gran periodista soviético Ilia Ehrenburg llegó a Moscú desde la Guerra Civil española donde estaba como corresponsal, y se asombró al encontrar en el ascensor de su casa un cartel que decía: "Prohibido echar libros al retrete. Los infractores serán descubiertos y castigados". Como aquellos forasteros que tanto irritaban a Pasternak, y años después a Joseph Brodski, aquellos forasteros que llegaban a la Rusia soviética y lo contemplaban todo con ojos maravillados y sin entender lo que estaba pasando, y a menudo sin quererlo entender, a Ehrenburg el cartel le chocó como una extravagancia y le costó comprender lo que significaba: que la posesión de ciertos libros era peligrosísima y había que desembarazarse de ellos por cualquier procedimiento, aunque fuera a costa de atascar las cañerías. Lo cuenta en sus memorias Gentes, años, vida (Planeta).


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor