Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Releer para reconocerse
He vuelto a un libro que no abría desde hace una década ...
Lista de tareas que no estaban en la agenda
En la aplicación de recordatorios no aparece nada de lo que realmente pesaba esta mañana:
Un tren que se va y un libro que se queda
Hoy casi pierdo el tren por quedarme dos paradas más dentro de un libro.
Noticias
La venta de libros electrónicos (que no los aparatos para su lectura) aumentó en enero un 116% respecto al mismo mes del año anterior en Estados Unidos, según las cifras de la Asociación Nacional de Editores. El valor absoluto fue de 70 millones de dólares (49,4 millones de euros) frente a los 32,4 millones (23 millones de euros) de enero del año anterior. La venta de libros de audio descargables también subió, un 8,8%.
Marco Stanley Fogg está a las puertas de la edad adulta cuando los astronautas ponen el pie en la luna. Hijo de padre desconocido, fue educado por el excéntrico tío Victor, que tocaba el clarinete en orquestas de mala muerte. En los albores de la era lunar, muerto su tío, Marco va cayendo progresivamente en la indigencia, la soledad y una suerte de tranquila locura de matices dostoievskianos, hasta que la bella Kitty Wu lo rescata. Marco empieza entonces a trabajar para un viejo pintor paralítico y escribe su biografía, que éste quiere legar a su hijo, al que no llegó a conocer. Tras un largo periplo que lo lleva hasta el Oeste y bajo el influjo de la omnipresente luna, Marco descubrirá los misterios de su origen y la identidad de su progenitor.


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor