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la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Un poema - José Asunción Silva
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José Asunción Silva (Bogotá, 1865-1896) es la gran figura fundacional del modernismo hispanoamericano en verso, célebre sobre todo por su «Nocturno III». «Un poema», publicado póstumamente en sus «Poesías» (Barcelona, 1908), es una pieza distinta: un relato irónico y autorreferencial sobre el propio acto de escribir, en el que el poeta reúne con orgullo todos los recursos del oficio -ritmos, sonetos, imágenes preciosistas- para acabar topándose con la incomprensión de un crítico. Un modernismo que se ríe de sí mismo, menos leído que sus nocturnos pero igual de certero.

Lorca inmortal
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Hoy recordamos a Federico García Lorca en el aniversario de su muerte. Frente al eco de sus versos más célebres, elegimos volver a la intimidad de su palabra más breve: tres poemas que capturan la luz, la herida y la memoria viva de una voz ininterrumpida. Su balcón sigue abierto.

Lo inefable - Delmira Agustini
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Delmira Agustini (Montevideo, 1886-1914) fue una de las voces más audaces del modernismo hispanoamericano, pionera en explorar el deseo y la interioridad femenina en la poesía en castellano. «Lo inefable», incluido en su segundo libro, «Cantos de la mañana» (1910), es un soneto en el que la voz poética confiesa morir de un dolor sin nombre: un pensamiento tan inmenso que la devora por dentro sin llegar nunca a «dar flor». Menos leído que sus piezas más antologadas, condensa en apenas catorce versos la angustia de lo indecible con una intensidad que sigue sorprendiendo más de un siglo después.
Noticias
Los complejos y el inconsciente.
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Publicado en la colección de Psicología de Alianza Editorial. Un Jung bastante más asequible en el aspecto literario y del que -aunque se tengan dudas de su certeza científica- se pueden extraer muchas reflexiones interesantes desde el punto de vista de la ética y el pensamiento. Os escribo cuando me faltan menos de diez páginas para acabarlo y tendré ganas de más. Tengo en la despensa Respuesta a Job, ojálá me interese la mitad de lo que éste.

Un saludo,
Tony.
El país de las últimas cosas.
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Me bajé y empecé a leer El país de las últimas cosas, de Auster. Supongo que habré leído una quinta parte. No leeré más. Te digo lo que me ha parecido:

Me ha parecido una parodia, sorprendente y abrumadora, de los muchos males de ese mundo. La idea me ha parecido original, y hasta podría tener algo de genial. Pero su desarrollo me ha cansado. He llegado a un punto en que lo que seguía ofreciendo dicha parodia me sobraba. Me ha parecido que insistir sin más, aunque fuera en términos distintos, en el salvaje y original retrato, resultaba ocioso. Se había dado la medida de las cosas, y sólo podía quedar el ingenio. Así ha sido. Si hace falta pediré disculpas a la Literatura y a quien sea, claro. Por otra parte, Coppelius, me satisface conocer algo realmente serio de ese autor y esa obrita, que debe ser una muestra muy representativa y conocida. Se agradece de veras la indicación.

Sebastián.
Navy Tales. Convocatoria 2008/2009.
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Jorfasan pregonó:

Instrucciones para escribir un navy tale diez minutos antes de la destrucción del mundo.

El objetivo es construir una máquina del tiempo. Escójase un sombrero parlanchín si es usted un fan del mago adolescente y sus cuitas de identidad contempladas en el reflejo platino de una americanexpress de ídem, y si no también, leñe, que está de moda. Aunque casi todos elegirán la gorrilla de Santa, uno aconseja la corona de cumple del Burrikín, básicamente pq la mayoría tendrá su patria en el absurdo peregrinaje de unos monarcas ancianos, zascandiles -seguidores de estrellas- y petados de mercancías que se revalorizan tras unos días de ruta camellil. Consultar otras opciones.

A continuación contémplese a sí mismo en el espejo. Lo ideal sería un espejo de maquillaje, iluminado por todos los ángulos que circundan el rostro y procurar así la ausencia de sombras, siempre proclives a esconder los matices y necesitamos precisamente esas hormigas para acarrear el material de la piel caída estos años todos. Ahora toca buscar.