Lo de los peces fue después de lo del rugby. Sí. Primero me echaron y después lo del rugby. Y en lo del rugby conocí a Susi. Porque era difícil ser un tío en lo del rugby y no conocer a Susi, ya sabéis.
A mi no me echaron por mangante. Digan lo que digan. Yo tengo buena mano con los masajes y eso hacía en el gimnasio. Pero soy un negado para vaciar bolsas y carteras en los vestuarios. Pero sucede que en el gimnasio mandaba el Curilla. Que yo soy un chulo y un borrico y no me rajo. Y al Curilla me lo tropecé afanando . Me pasé de listo por no denunciarlo. Me la jugó. Yo era el nuevo y me cargó el mochuelo, me comí el marrón entero, me echaron. Allí quedó el Curilla, otra vez el amo.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Peces
POEMA DEL AMOR LENTO
Amor crepuscular,
llegas por el camino lento
y traes en tus manos aquel acuerdo tácito
de nuestra inexperiencia.
llegas por el camino lento
y traes en tus manos aquel acuerdo tácito
de nuestra inexperiencia.
SIEMPRE SUCIA
Siempre sucia. La cocina estaba siempre sucia. Por mucho que frotase la grasa se pegaba a las paredes alicatadas, a los fuegos de la cocina, a la mesa de formica. Pasó el paño por ella con rabia. La mesa se tambaleó ruidosamente y Pepiño se volvió a mirarla desde su lugar detrás de la barra. La mirada que ella le devolvió le hizo encogerse de hombros con resignación. ¿Para qué discutir?, parecía decir su mirada, ya sé te pasará. Sí, se le pasaría, claro que se le pasaría. Siempre se le pasaba. No era un drama, no, el limpiar una y otra vez la misma mesa, la misma cocina, los mismos baños, qué puerca puede ser la gente, dios mío, en casa ajena, no es un drama barrer el mismo suelo, una y otra vez, pensó ella, mientras volvía a pasar el paño húmedo por esa mesa que, hiciese lo que hiciese, nunca quedaría lo suficientemente limpia.
Noticias
Títulos de Tolstói, Dostoyevski y Leskov regresan en nuevas traducciones en una colección de El Aleph y Mario Muchnik
El servicio se activa en estos días en 15 centros, aunque Cultura espera extenderlo a todos los 54 antes de diciembre.- El catálogo incluye casi solo clásicos
Tres personajes se ponen en marcha un desapacible día de invierno: un mercader, su criado y un caballo. Al mercader le guía el deseo de acumular fortuna, es decir (en el ideario tolstoiano), la codicia, el engaño, la explotación. Hay un bosquecillo en venta y no quiere que nadie se le adelante. El criado y el caballo viajan simplemente a donde les lleva su destino. Pero el camino está cubierto de nieve, se pierden, el frío y la oscuridad se ciernen sobre ellos...


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor