Berger
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La taza café estaba humeante sobre la mesa, en el exterior la lluvia no cesaba, mientras revisaba sin cesar sus textos de criminalística, tenia ante si a un asesino sin escrúpulos, nadie en su sano juicio extirpaba los órganos a sus víctimas con tanta precisión, durante sus ardua investigación había llegado a algunas interesantes conclusiones.

La primera de ellas, el asesino no era ningún pelagatos, poseía grandes conocimientos de medicina y no hacia distinciones entre victimas.

No trabajaba solo eso está claro, tenia encima de él una estructura definida, el solo se encargaba de realizar aquello que sabía hacer bien.

Pero por más tiempo que dedicaba a aquella investigación, lo único que tenía claro es que se trataba de una red mafiosa.

Tenía un grupo de hombres investigando sobre el tema pero no habían avanzado demasiado, solo albergaba sospechas de que se trataran de una banda del este por los métodos expeditivos que empleaban.

Andaba muy perdido cuando de repente pensó y si no fuese esa su única actividad delictiva, tenía una extraña corazonada…

Hojeando sin demasiado interés un recorte de periódico encontró un titular que le hizo sospechar que había más ramas en aquel extraño asunto.

El titular rezaba desaparecen un grupo de indigentes en extrañas circunstancias, presuroso llamo a la comisaría ,”soy Luís que me pasen con desaparecidos”, el interlocutor no hizo ninguna pregunta sabia que el jefe no le iba a decir nada, segundos después ,al otro lado se oyó “soy Angie dime” ,mira Angie hay una cosa que quiero investigues los muchachos y tú la desaparición de un grupo de indigentes en extrañas circunstancias ,sospecho que tiene algo que ver con lo de las extracciones de órganos que llevamos investigando un tiempo.

La joven entendió que el jefe tenía prisa así, que solo pregunto cuántos hombres necesitas para hacerse pasar por indigentes y esperar que nuestro hombre ataque.

Con dos será suficiente dotarles de gps y procurar que no sean demasiado habladores ,ya me entiendes, mando llamar a los que tenia mas mano en aquel momento y que no tenían fama de habladores.

El jefe colgó el teléfono.

Escucharme chicos dijo Angie mirar el jefe quiere que os pongáis en el puente de San Hilario os mezcléis con los que viven allí y estéis al loro para cuando el asesino que buscamos aparezca y sobre todo no quiere indiscreciones.

Los esbirros accedieron y a las diez de noche llegaron al lugar, la primera noche no pasó nada a excepción de una lluvia torrencial.

Al alba desparecieron camino a la comisaría a comer algo cambiarse de ropa y poco más.

Angie preparo un informe os tendréis que quedar dos noches más, el tipo tiene que atacar en algún momento.

La segunda noche tampoco paso nada especial.

Al alba volvieron a comisaría e informaron a Angie.

Hoy es la última vez que os mando pasar frió.

La historia se repitió a las diez de la noche regresaron, allí estaban los habituales cuadro a eso de las once y media una furgoneta se detuvo bajo el puente y un grupo de varios hombres empezaron a golpear a los que allí dormían, arrastraron unos cuantos hasta la furgoneta, uno de los policías consiguió su objetivo al colarse entre los que habían sido noqueados.

El otro opto por esconderse para no ser descubierto mando un mensaje a Angie explicándole lo sucedido y poco después corrió a comisaría a cambiarse de ropa dejar una nota a Angie en su despacho, tomar un coche de paisano y con su gps seguir a la furgoneta hasta su escondite, eso sí a una distancia muy lejana para no levantar sospechas.

No debía dejar solo a su compañero condujo toda noche hasta un polígono fuera de cuidad se detuvo a unos metros de donde estaba la furgoneta tomo fotos de la matricula y características del vehículo.


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