No sé exactamente qué pinto yo aquí, pero estoy convencido de que quiero abandonar este lugar lo antes posible.
El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.
Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
La jornada fantástica, Yuyutales 2009
yuyucita, Yuyutales 2009
El auténtico terror es levantarse una mañana y descubrir que los de tu clase del instituto está gobernando el país.
Kurt Vonnegut
© jorfasán
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© jorfasán
mini yuyu tale, Yuyutales 2009
- Lo que le decía, huelo la muerte.
- quiere uste decir a muerto. A cadaver.
- Pues no. A muerte. A la muerte.
- No lo entiendo. ¿podría explicarmelo más detalladamente?
© Zoref
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- Pues no. A muerte. A la muerte.
- No lo entiendo. ¿podría explicarmelo más detalladamente?
© Zoref
Noticias
Barnet Pool, Devenport, 27 de diciembre de 1831; el “Beagle”, pequeño barco planero de la Marina de Su Majestad, se hace a la mar. A bordo van dos hombres jóvenes, el primero, el capitán Robert FitzRoy, escocés de 26 años, hace tres años que ha recibido el mando del barco y el encargo de cartografiar las costas del sur del continente americano; el otro es un aspirante a pastor, de tan solo 21 años, procedente de buena familia y que ya muestra interés por la naturaleza, los animales y las plantas; su nombre, Charles Darwin.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor