El encaje roto - Emilia Pardo Bazán
Delectación morosa - Leopoldo Lugones
Leopoldo Lugones (Río Seco, Córdoba, 1874 - Buenos Aires, 1938) fue el gran renovador del modernismo argentino y una de las figuras centrales de las letras hispanoamericanas de comienzos del siglo XX. «Delectación morosa», publicado en «Los crepúsculos del jardín» (1905) dentro de la serie «Los doce gozos», es un soneto de arquitectura impecable que traslada un instante de plenitud erótica al lenguaje de la naturaleza -la luna, la araña, los murciélagos- sin nombrar jamás directamente lo que describe. Menos citado que sus poemas cívicos o gauchescos, está considerado una de las cumbres del erotismo elegante del modernismo en castellano.
Dicen que no hablan las plantas - Rosalía de Castro
Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 1837 - Padrón, 1885) es la voz mayor de la lírica gallega del siglo XIX y una de las grandes renovadoras de la poesía en lengua castellana con su último libro, «En las orillas del Sar» (1884). En este poema, la poeta se sabe llamada «la loca» por soñar con una eterna primavera pese a las canas y la escarcha, y responde con una defensa serena y lúcida de la necesidad de soñar frente a la evidencia del tiempo que pasa. Una pieza breve, de construcción sencilla y hondura extraordinaria, menos citada que sus rimas gallegas pero igual de certera.
Grady McNell tiene diecisiete años y ha conseguido convencer a sus padres para que la dejen sola en el piso de Central Park mientras ellos hacen un crucero de verano. Nadie se explica por qué la jovencita desdeña las delicias de Europa por el ardiente verano de Nueva York. Pero Grady tiene un secreto: está enamorada...
Un viajero enigmático. Una ciudad en forma de laberinto de la que parece imposible salir. Cuando el viajero está a punto de marcharse, un insólito personaje lo detiene, cambiando para siempre su destino. Lo demás será amor y literatura: un amor memorable, que agitará por igual camas y libros; y un mundo imaginario que condensará, a pequeña escala, los conflictos de la Europa moderna.
Amigos, parientes, compañeros de clase, vecinos y conocidos evocan a Franz Kafka, formando un coro heterogéneo. Sus vivencias, a veces sorprendentes y tiernas, a veces contradictorias, dibujan con sutileza la excepcional y compleja personalidad del escritor pragués: su amabilidad y cortesía, su sencilla lejanía de los aspectos prácticos de la vida, su bondad y su infinita capacidad de asombro ...

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor