CAFÉ CON GALLETAS
En silencio, observaba cómo se hundían las galletas en su taza de café. Ayudaba con la cuchara, no fueran a salir a flote para respirar, las aplastaba y, una vez desmenuzadas a su gusto, se llevaba la taza a la boca, que bebía a sorbos ante la perpleja mirada de la clientela. A continuación se limpiaba la boca con una servilleta, se acodaba en la barra y clavaba los ojos en Molly, diligentemente trajinando tras la barra. Al cabo de quince minutos de vigilancia, dejaba unas monedas sobre el mostrador, dispuesto a abandonar el local.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
CAFÉ CON GALLETAS
Historia de Bova, cap. 1 a 3.
1. LA LLEGADA
Cuando se bajó del avión sintió una especie de ahogo que le impedía respirar con normalidad originado por el contraste entre el aire acondicionado del aparato y la temperatura que había en el aeropuerto. En Phoenix el calor es de esos húmedos, agobiantes que casi te impiden pensar con claridad y que te quitan las ganas de todo. Había hecho el viaje con otras dos compañeras que como ella iban a compartir el siguiente año con una familia extraña con miras a mejorar su inglés, y, por supuesto, áquel había sido el único tema de conversación durante el viaje de cuatro horas que les llevó desde Nueva York hasta Arizona.
Cuando se bajó del avión sintió una especie de ahogo que le impedía respirar con normalidad originado por el contraste entre el aire acondicionado del aparato y la temperatura que había en el aeropuerto. En Phoenix el calor es de esos húmedos, agobiantes que casi te impiden pensar con claridad y que te quitan las ganas de todo. Había hecho el viaje con otras dos compañeras que como ella iban a compartir el siguiente año con una familia extraña con miras a mejorar su inglés, y, por supuesto, áquel había sido el único tema de conversación durante el viaje de cuatro horas que les llevó desde Nueva York hasta Arizona.
Noticias
El escritor chino Qiu Xiaolong nos remite en esta novela, Cuando el rojo es negro, a la China de los últimos años de Mao, en la cual se plantaron las semillas de lo que es la China actual en la cual, y por mor del desarrollo económico, es posible ver en las mismas coordenadas geográficas como los rascacielos de última tecnología comparten espacio con pequeñas viviendas dignas de cualquier suburbio del tercer mundo ...
El 9 de abril de 1835 apareció en Dinamarca la primera novela de Hans Christian Andersen: El Improvisador. Fue la primera novela moderna, de tema contemporáneo, en el país nórdico. Andersen se basó, como casi en toda su obra, en sí mismo para escribir este libro. En la novela nos acercaremos al alma del autor y encontraremos también muchos elementos que aparecerán una y otra vez en sus cuentos: quien los conozca podrá reconocer personajes, aventuras y sucesos que asoman por sus relatos más famosos; incluso el patito feo está por todas partes, como Antonio-Andersen. La lectura de El Improvisador, sin duda, nos hará entender mucho mejor de dónde surgieron sus conocidos cuentos.
Grady McNell tiene diecisiete años y ha conseguido convencer a sus padres para que la dejen sola en el piso de Central Park mientras ellos hacen un crucero de verano. Nadie se explica por qué la jovencita desdeña las delicias de Europa por el ardiente verano de Nueva York. Pero Grady tiene un secreto: está enamorada...

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor