Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
poemas, 1998
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SIN TI

Me duele
la ausencia silenciosa de tus venas ,
me duelen
los suspiros incontenibles
que se desnudan tras el vacío ,
las caricias que se quedaron muertas
entre la huida de tus pupilas ...
Manuscrito hallado en un pedrisco (II)
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Cuando acabó aquel período a mí me trasladaron a Belice. No era un capricho, ya que hay zonas del planeta de las que es muy incómodo elevarse: los desiertos cálidos y las zonas polares. En los primeros aun se puede con los propios recursos orgánicos crear un protoestrato eficaz. Pero en las segundas aunque lo consigas es harto difícil evitar que se congele antes de ascender.
Manuscrito hallado en un pedrisco (I)
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Todo empezó a la hora de la siesta.

Era un día de Mayo y dormía alegremente tumbado cuando aquel hombre apareció de repente de las profundidades. Nunca le perdonaré el susto que me dio.

Cierto que ya han pasado los tiempos en que se podía escuchar el aleteo de las mariposas o el ronroneo amoroso de dos pulgas en celo. Ahora, si no es una avioneta, un jet o un helicóptero, rompe el silencio una motocicleta, el último modelo de coche enano y turbo nosequé, un tractor, una motosierra o la desbrozadora del tío Felipe. El caso es que ese invento del infierno que llaman motor lo paren en todos los tamaños y se lo añaden a todos los artilugios posibles desde un cepillo de dientes hasta esas máquinas gigantes que despanzurran las entrañas de la Tierra en las grandes minas. Y les aseguro a Vds. que no hay rincón del planeta que se libre...
Noticias
La Sombra del Águila.
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La Sombra del Águila está ambientada en 1812 y nos cuenta la historia de un grupo de soldados españoles enrolados a la fuerza en el ejercito de Napoleón durante la durísima campaña de Rusia. Durante una de las batallas, Napoleón observa como unos soldados atacan valientemente a los rusos. Napoleón pregunta a sus oficiales quienes son esos valientes y estos le responden que son los soldados españoles del Ejercito Imperial. El Emperador decide enviar a su caballería al mando del Mariscal Murat para que ayude a los españoles. Murat y los españoles consiguen una gran victoria cuando derrotan valientemente a los rusos. Lo que no se puede imaginar el Emperador es que esos soldados españoles intentaban desertar y unirse al ejercito ruso.

La Sombra del Águila es un libro altamente recomendable para los seguidores de Pérez-Reverte y para los amantes de la lectura en general. Es un libro que se lee con fluidez y esta escrito con toda la maestría de la que es capaz su autor.

Manuel Castilla Gómez.
Francisco González Ledesma en La Magrana.
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Ha salido a la venta un libro titulado "Diàlegs a Barcelona" cuyos autores son el escritor y periodista Francisco Gonzalez Ledesma (1927) y el filólogo Javier Pérez Andújar (1965). Está en catalán. Se hace un repaso a la trayectoria literaria y humana de Francisco. Se pueden leer páginas muy interesantes donde se cuentan, entre otras historias, sus inicios como autor, sus contactos con Editorial Bruguera, su pseudónimo Silver Kane, su relación con profesionales de la novela barata y del tebeo patrios, sus trabajos de literatura general, sus problemas personales y artísticos con la censura franquista (que le prohibieron editar con su propio nombre), etc...

Los nombres de autores comentados en el libro van desde Ray Bradbury hasta Marcial Lafuente, pasando por Francisco Umbral, "Los hermanos Karamazov", "El Señor de los Anillos" de Tolkien, "El Quijote", Escobar, Victor Mora, Peñarroya, Cifré, etc...
"Gigi". Colette.
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Qué tienen aquellas mujeres de principio del siglo XX que con solo tocar, con la yema de los dedos, las puertas del infierno las convertían en el jardín de las delicias. Sudar, sangrar, llorar, soñar: dormir o morir, masticar la tierra y beberse a tragos grandes esas puertas, aunque sean las del mismísimo infierno.
Las novelas de Colette siempre me hacen sonreír. Gigi es una sonrisa desdentada y feroz, y sin embargo parece tan tierna… ¿puede ser la ternura, feroz? Puede ser, sobre todo bajo la lente de la lucidez descarnada. Por qué escapa Gigi a la alienación, por qué escapó Colette. Qué ocurre cuando la franqueza es un exceso, cuando vivir es un exceso: pasearse por el quicio de las calles embarradas de Paris, desafiando a la gravedad. ¿Hay algo más abajo del suelo embarrado del París de principios de siglo? Sí, el abismo insondable de la naturalidad.

Mi abuela, que era una mujer de aquellos tiempos, aunque no parisina, vivió estas abundancias, también, en su ambiente rural. Siempre que la recuerdo le acompaña un día lluvioso, tenía ojos de gata triste, como Colette, seguramente, como Gigi. Dónde están sus días luminosos: se los bebió a grandes tragos, como si fueran las puertas del mismísimo infierno, igual que ellas, y me dejó para el recuerdo, sus fríos días de invierno.

Flantains