Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Anoche asusté al fantasma
Fue sin querer, tras meses de encuentros silenciosos. Convivir siempre es difícil, pero cuando tu compañero se limita a vagar por los pasillos sin rumbo ni motivo aparente, o simplemente te ignora cuando corres tras él gritando "alquiler" mientras agitas la factura mensual, todo puede volverse particularmente molesto.
SI NO SE HUBIERA ESTROPEADO LA MOTO
Aun no se había detenido del todo el tren y el chico de delante suyo ya
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
UNA RAZA EN JUEGO
Robur se decidió a dar el paso. No podía dejar transcurrir más tiempo sin plantear el problema. Era su responsabilidad y estaba en juego el futuro de los habitantes de La Tierra.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Noticias
Barnet Pool, Devenport, 27 de diciembre de 1831; el “Beagle”, pequeño barco planero de la Marina de Su Majestad, se hace a la mar. A bordo van dos hombres jóvenes, el primero, el capitán Robert FitzRoy, escocés de 26 años, hace tres años que ha recibido el mando del barco y el encargo de cartografiar las costas del sur del continente americano; el otro es un aspirante a pastor, de tan solo 21 años, procedente de buena familia y que ya muestra interés por la naturaleza, los animales y las plantas; su nombre, Charles Darwin.


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor