Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Anoche asusté al fantasma
Fue sin querer, tras meses de encuentros silenciosos. Convivir siempre es difícil, pero cuando tu compañero se limita a vagar por los pasillos sin rumbo ni motivo aparente, o simplemente te ignora cuando corres tras él gritando "alquiler" mientras agitas la factura mensual, todo puede volverse particularmente molesto.
SI NO SE HUBIERA ESTROPEADO LA MOTO
Aun no se había detenido del todo el tren y el chico de delante suyo ya
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
UNA RAZA EN JUEGO
Robur se decidió a dar el paso. No podía dejar transcurrir más tiempo sin plantear el problema. Era su responsabilidad y estaba en juego el futuro de los habitantes de La Tierra.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Noticias


Desde niño he sido un lector asiduo de relatos de terror. Paradójico, porque no soporto las películas de horror. Pero cuando se refiere a literatura, tengo un gusto cultivado desde la infancia. Me deleito con las descripciones, con el suspenso creciente al voltear las páginas, con los monstruos que sólo habitan en la cabeza. Uno de mis autores preferidos es Howard Phillips Lovecraft, conocido mundialmente por Los mitos de Cthulhu. Con él aprendí sobre geometría no euclidiana, seres interdimensionales y otras pesadillas que acechan en la oscuridad. A propósito de estas fechas, les dejo con siete relatos magníficos (en orden inverso de preferencia) para que enriquezcan su biblioteca...

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor