Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Anoche asusté al fantasma
Fue sin querer, tras meses de encuentros silenciosos. Convivir siempre es difícil, pero cuando tu compañero se limita a vagar por los pasillos sin rumbo ni motivo aparente, o simplemente te ignora cuando corres tras él gritando "alquiler" mientras agitas la factura mensual, todo puede volverse particularmente molesto.
SI NO SE HUBIERA ESTROPEADO LA MOTO
Aun no se había detenido del todo el tren y el chico de delante suyo ya
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
estaba manipulando el mecanismo de apertura de la puerta. Se le ocurrió lo
estúpido e inútil que resulta la prisa. Las puertas no se abrirían hasta que
el convoy estuviera totalmente parado, por mucho que aquel muchacho se
empeñara con aquel movimiento repetitivo y casi enfermizo en querer
precipitar los acontecimientos. No encontró sentido en aquella actitud [...]
UNA RAZA EN JUEGO
Robur se decidió a dar el paso. No podía dejar transcurrir más tiempo sin plantear el problema. Era su responsabilidad y estaba en juego el futuro de los habitantes de La Tierra.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Se dirigió apresurado al edificio en el que vivía Único H. S. y entró sin llamar. Sabía que el viejo científico no se cuidaba de cerrar las puertas pero que tampoco admitía a extraños, aunque en esta ocasión esperaba que a él sí le atendiese.
Noticias
Siempre que le preguntan, Quim Monzó explica que Mil cretinos es su libro más alegre, pero no es verdad. Hay humor: un humor negro que tiñe los diecinueve relatos de este libro, pero ¿alegría? Quizá confort, porque resulta alegremente reconfortante pasar cuentas con el dolor, con la vejez, con la muerte, con el amor y con el desamor, con las rencillas cotidianas, con el vacío del paisaje. En Mil cretinos Monzó observa, divirtiéndose, el equilibrio entre la dicha y la desdicha: el hervor de la tristeza bajo un cielo tan azul que resplandece de felicidad. «Monzó sabe hacer que el lector sonría a pesar de ir hundiéndose paulatinamente en un cúmulo sensacional de miserias cotidianas. Son unos cuentos tan tristes y terribles como los que escribía Virgilio Piñeira» (Ponç Puigdevall, El País); «La mayor de las ternuras disimulada tras una inmisericorde crueldad. Qué grande es Quim Monzó» (Julià Guillamon, La Vanguardia).
Fahrenheit 451
"De alguna forma, en Estados Unidos todo tiene que producir dinero y todo ha de ser una competición", declaró el escritor estadounidense Chuck Palahniuk. El autor de 'El club de la lucha' presenta estos días en Madrid su última novela 'Snuff' (Mondadoori), en la que narra el reto al que se enfrenta una actriz porno, Cassey Wright, que quiere batir un record mundial de "polvos" consecutivos con hombres distintos en la última película que realiza.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor