Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
DOCTOR EN ALASKA
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Ese es el momento en el que todo cambia. Bueno, no todo, pero casi todo.

Seguiréis yendo al trabajo, y tendréis que aguantar el frío y el calor, y vuestros pies apestarán si no os ducháis y os cambiáis de calcetines a diario. La verdad es que seguramente vuestra vida seguirá siendo la misma. La única diferencia es que en ese momento lo veis con otros ojos; y además suena. Sí, suena a esas dulces melodías, violines incluidos. Lo sé porque yo lo he experimentado. Imagino que a estas alturas, querido lector, ya sabéis a qué me refiero. Por supuesto, estoy describiendo el AMOR. Se supone que todos los habitantes de este planeta lo hemos experimentado alguna vez, o nos parece haberlo hecho, y en el peor de los casos, hacemos creer a alguien que estamos bajo su influjo (aunque digan lo contrario en este santo país es la única forma de echar un casquete de vez en cuando). Si me pidieran que explicase este extraño sentimiento, no podría. Lo más sencillo es ironizar sobre él, o bien describirlo bajo una poética cursilería. Pero yo creo que ya está todo escrito ...
Fuera de concurso
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Ayer vi un hombre desnudo sobre un tejado.

No hacia calor. Nunca hace calor en la Zaragoza de los vientos, salvo en verano. En verano el calor en Zaragoza es el calor de los desiertos. Los Monegros y el Ebro conforman los acantilados de aire por donde el Cierzo corre inmisericorde el resto del año; arrancando alientos, paraguas y ropa tendida y arrancando lamentos por un sol de justicia que calcine por fin el asfalto. Echo de menos mis climas fraternos: El clima suave de San Sebastián perlado de agua que no moja, el cálido clima de cualquier encrucijada del Sur, las cinco de la tarde y las calles vacías de un casco viejo con olores a pino y piedra antigua. Debo volver a esos climas.
Cuentuzco
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Por si les gusta. Ya aparecido en es.hum.lit.

El espejo de Jacobo VI

El 6 de abril de ese año había visto el espejo en una casa de antigüedades cercana a la Iglesia de San Telmo -que no es ni santo ni Telmo sino apenas Pedro González Telmo y en el mejor de los casos no más que beato- y siendo falso el nombre de algo tan santo como una Iglesia, Alfio Araujo optó por no dar crédito a las aseveraciones del anticuario respecto de las cualidades del espejo, vertidas por quien acaso no fuera más que ropavejero vulgar e indocto, ascendido en la escala comercial por la fuerza ciega del azar. De todos modos compró el mueble.
Noticias
La Sombra del Águila.
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La Sombra del Águila está ambientada en 1812 y nos cuenta la historia de un grupo de soldados españoles enrolados a la fuerza en el ejercito de Napoleón durante la durísima campaña de Rusia. Durante una de las batallas, Napoleón observa como unos soldados atacan valientemente a los rusos. Napoleón pregunta a sus oficiales quienes son esos valientes y estos le responden que son los soldados españoles del Ejercito Imperial. El Emperador decide enviar a su caballería al mando del Mariscal Murat para que ayude a los españoles. Murat y los españoles consiguen una gran victoria cuando derrotan valientemente a los rusos. Lo que no se puede imaginar el Emperador es que esos soldados españoles intentaban desertar y unirse al ejercito ruso.

La Sombra del Águila es un libro altamente recomendable para los seguidores de Pérez-Reverte y para los amantes de la lectura en general. Es un libro que se lee con fluidez y esta escrito con toda la maestría de la que es capaz su autor.

Manuel Castilla Gómez.
Francisco González Ledesma en La Magrana.
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Ha salido a la venta un libro titulado "Diàlegs a Barcelona" cuyos autores son el escritor y periodista Francisco Gonzalez Ledesma (1927) y el filólogo Javier Pérez Andújar (1965). Está en catalán. Se hace un repaso a la trayectoria literaria y humana de Francisco. Se pueden leer páginas muy interesantes donde se cuentan, entre otras historias, sus inicios como autor, sus contactos con Editorial Bruguera, su pseudónimo Silver Kane, su relación con profesionales de la novela barata y del tebeo patrios, sus trabajos de literatura general, sus problemas personales y artísticos con la censura franquista (que le prohibieron editar con su propio nombre), etc...

Los nombres de autores comentados en el libro van desde Ray Bradbury hasta Marcial Lafuente, pasando por Francisco Umbral, "Los hermanos Karamazov", "El Señor de los Anillos" de Tolkien, "El Quijote", Escobar, Victor Mora, Peñarroya, Cifré, etc...
"Gigi". Colette.
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Qué tienen aquellas mujeres de principio del siglo XX que con solo tocar, con la yema de los dedos, las puertas del infierno las convertían en el jardín de las delicias. Sudar, sangrar, llorar, soñar: dormir o morir, masticar la tierra y beberse a tragos grandes esas puertas, aunque sean las del mismísimo infierno.
Las novelas de Colette siempre me hacen sonreír. Gigi es una sonrisa desdentada y feroz, y sin embargo parece tan tierna… ¿puede ser la ternura, feroz? Puede ser, sobre todo bajo la lente de la lucidez descarnada. Por qué escapa Gigi a la alienación, por qué escapó Colette. Qué ocurre cuando la franqueza es un exceso, cuando vivir es un exceso: pasearse por el quicio de las calles embarradas de Paris, desafiando a la gravedad. ¿Hay algo más abajo del suelo embarrado del París de principios de siglo? Sí, el abismo insondable de la naturalidad.

Mi abuela, que era una mujer de aquellos tiempos, aunque no parisina, vivió estas abundancias, también, en su ambiente rural. Siempre que la recuerdo le acompaña un día lluvioso, tenía ojos de gata triste, como Colette, seguramente, como Gigi. Dónde están sus días luminosos: se los bebió a grandes tragos, como si fueran las puertas del mismísimo infierno, igual que ellas, y me dejó para el recuerdo, sus fríos días de invierno.

Flantains