Ya vienen, ya llegan
Childhood Memories
Once upon a time I was a little kid, seven or eight years old. It is not that I had to be proud of that, I had not any merit of being that. It was mostly like a shame to be that small, but people around me had forgiven my insolence of being so small.
It was about like soup time. Then...
--------- snipped ---------
O sea que era algo así como la hora de la cena.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Navytales v2010 - Divagación
© gsmiga - DIVAGACIÓN
Heme aquí, caminando al borde del río. Sigo su curso que me llevará al mar. Son las nueve y cuarto de una gélida mañana de Navidad. Completamente solo, sin cruzarme con los habituales andarines, siento encima de mí el cielo gris, que contribuye a enfriar el escaso ánimo con que afronto la caminata. Al borde del agua la escarcha tamiza la vegetación y una madrugadora urraca que sale por mi izquierda se mente entre una mata de fentos a buscar algún alimento que sus perspicaces ojos han divisado.
Heme aquí, caminando al borde del río. Sigo su curso que me llevará al mar. Son las nueve y cuarto de una gélida mañana de Navidad. Completamente solo, sin cruzarme con los habituales andarines, siento encima de mí el cielo gris, que contribuye a enfriar el escaso ánimo con que afronto la caminata. Al borde del agua la escarcha tamiza la vegetación y una madrugadora urraca que sale por mi izquierda se mente entre una mata de fentos a buscar algún alimento que sus perspicaces ojos han divisado.
Navytales v2010 - La luz de una estrella que no existe
LA LUZ DE UNA ESTRELLA QUE NO EXISTE
1. Prince estaba muerto. No había duda: estaba muerto, por mucho que se empeñaran en reanimarlo echándole agua por la cara y dándole guantaditas. Acurrucado en aquella manta roja que les habían regalado los jóvenes voluntarios, murió mientras dormía sobre la colchoneta de espuma de bordes desmigajados. Se había meado encima además. Tenía un ojo abierto y otro medio guiñado, como si espiara a la muerte por el agujero de una cerradura.
© Sap
1. Prince estaba muerto. No había duda: estaba muerto, por mucho que se empeñaran en reanimarlo echándole agua por la cara y dándole guantaditas. Acurrucado en aquella manta roja que les habían regalado los jóvenes voluntarios, murió mientras dormía sobre la colchoneta de espuma de bordes desmigajados. Se había meado encima además. Tenía un ojo abierto y otro medio guiñado, como si espiara a la muerte por el agujero de una cerradura.
© Sap
Noticias
Mucho me sorprendió ver entre las últimas novedades un nuevo libro de John Boyne, cuando hace apenas unos meses llegaba a nuestras manos La casa del propósito especial. Así que echando un vistazo con un poquito de curiosidad, descubrí que este título que ahora nos llega, La apuesta, forma parte de una increíble y genial iniciativa nacida en el Reino Unido llamada Quick Reads (Lecturas Rápidas).
€®O$ es un discurso creativo sobre el amor, es decir, sobre las corporaciones que lo producen, las imágenes que lo anuncian y los medios que lo transfieren. Su escenario es el Mercado Afectivo. En ese lugar, que es el nuestro, las pasiones no son ya una expresión de la vida interior, sino una negociación con los instrumentos digitales, informativos y financieros que generan la identidad hiperconectiva actual. Su perspectiva es la sociología de las relaciones personales, pero no les sorprenda encontrar también un arsenal de sátiras, poemas, canciones y un relato de crítica-ficción que, situado en el año 2040, imagina el glorioso derrumbe del Mercado, y lo que habrá de ocurrir después. 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor