Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
A la deriva - Horacio Quiroga
Textos · Narrativa · Leer
Horacio Quiroga (1878-1937), maestro del cuento hispanoamericano, publicó «A la deriva» en 1912 y la incluyó en «Cuentos de amor de locura y de muerte» (1917). Un hombre mordido por una yararacusú en la selva de Misiones intenta llegar en canoa, río Paraná abajo, hasta donde puedan socorrerlo. Un relato breve y escalofriante, modelo de economía narrativa y de la naturaleza como fuerza indiferente.
Volverán las oscuras golondrinas - Gustavo Adolfo Bécquer
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Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836 - Madrid, 1870), padre de la poesía española moderna, dejó en sus Rimas esta composición, la LIII, una de las más memorables del libro. Tres estrofas simétricas oponen lo que vuelve -las golondrinas, las madreselvas, las palabras de amor- a lo que ya no volverá: el tiempo compartido y un amor como el del poeta. Música sencilla y nostalgia sin adornos, para releer despacio.
Si una espina me hiere... - Amado Nervo
Textos · Poética · Leer
Amado Nervo (Tepic, 1870 - Montevideo, 1919), figura mayor del modernismo mexicano, incluyó este poema en «Elevación» (1917), uno de sus libros de madurez. En quince versos propone una sabiduría serena: apartarse de quien hiere, renunciar al rencor y devolver, convertida en «flor de paz», incluso la sangre derramada por la malevolencia ajena. Una joya de serenidad moral, de lectura inmediata y hondura duradera.
Noticias
Los complejos y el inconsciente.
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Publicado en la colección de Psicología de Alianza Editorial. Un Jung bastante más asequible en el aspecto literario y del que -aunque se tengan dudas de su certeza científica- se pueden extraer muchas reflexiones interesantes desde el punto de vista de la ética y el pensamiento. Os escribo cuando me faltan menos de diez páginas para acabarlo y tendré ganas de más. Tengo en la despensa Respuesta a Job, ojálá me interese la mitad de lo que éste.

Un saludo,
Tony.
El país de las últimas cosas.
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Me bajé y empecé a leer El país de las últimas cosas, de Auster. Supongo que habré leído una quinta parte. No leeré más. Te digo lo que me ha parecido:

Me ha parecido una parodia, sorprendente y abrumadora, de los muchos males de ese mundo. La idea me ha parecido original, y hasta podría tener algo de genial. Pero su desarrollo me ha cansado. He llegado a un punto en que lo que seguía ofreciendo dicha parodia me sobraba. Me ha parecido que insistir sin más, aunque fuera en términos distintos, en el salvaje y original retrato, resultaba ocioso. Se había dado la medida de las cosas, y sólo podía quedar el ingenio. Así ha sido. Si hace falta pediré disculpas a la Literatura y a quien sea, claro. Por otra parte, Coppelius, me satisface conocer algo realmente serio de ese autor y esa obrita, que debe ser una muestra muy representativa y conocida. Se agradece de veras la indicación.

Sebastián.
Navy Tales. Convocatoria 2008/2009.
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Jorfasan pregonó:

Instrucciones para escribir un navy tale diez minutos antes de la destrucción del mundo.

El objetivo es construir una máquina del tiempo. Escójase un sombrero parlanchín si es usted un fan del mago adolescente y sus cuitas de identidad contempladas en el reflejo platino de una americanexpress de ídem, y si no también, leñe, que está de moda. Aunque casi todos elegirán la gorrilla de Santa, uno aconseja la corona de cumple del Burrikín, básicamente pq la mayoría tendrá su patria en el absurdo peregrinaje de unos monarcas ancianos, zascandiles -seguidores de estrellas- y petados de mercancías que se revalorizan tras unos días de ruta camellil. Consultar otras opciones.

A continuación contémplese a sí mismo en el espejo. Lo ideal sería un espejo de maquillaje, iluminado por todos los ángulos que circundan el rostro y procurar así la ausencia de sombras, siempre proclives a esconder los matices y necesitamos precisamente esas hormigas para acarrear el material de la piel caída estos años todos. Ahora toca buscar.