Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
EL EXTRAÑO CASO DE LA DESPARICIÓN DE LA TÚNICA INCONSUTIL
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Uds. publicaron un texto publicado en es.hum.lit. Pedí que lo cambiaran por contener errores pero el ofrecido también los tenía. Envío el definitivo. Gracias si es que pueden cambiarlo.
PacoZ.
Queda vedado pensar los viernes
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Un pequeño "casi cuento", ligero e intrascendente.
Un hombre... sin suerte.
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Está claro que lo tuviste todo en contra. Desde el comienzo de tu corta vida de 38 tacos. Movida, sí, pero llena de calamidades desde tu más tierna infancia. Tu papá se dedicaba a rocolectar algodón, allá, en Ar kansas, y como carecía de cualquier otra distracción a su alcance, se de dicaba en sus ratos de ocio a engendraros a vosotros. Unos dicen que fuísteis 15 hermanos, y otros elevan la cifra a 25. La verdad se que tú jamás la aclaraste, y la "tribu" a la que pertenecías se dispersó relati vamente pronto. Porque solamente os unía vuestra necesidad de superviven cia; de modo que cuando cada uno empezó a bandearse por su cuenta...man ta y carretera. Porque papá era muy severo. Te puso a recoger algodón a los 8 años de edad. Tenía una sutil teoría fruto de sus cavilaciones pe ripatéticas, cuando iba o venía de los campos, con el espinazo doblado por el duro trabajo..."Si tienes edad para sentarte a la mesa, también la tienes para coger el azadón". Simple y conciso, ¿verdad?

No pudiste ir a la escuela hasta que en unión de tu mamá y algunos herma nos dejásteis a papá y os mudásteis a Missouri. Allí mudaste de vida, al menos en apariencia y durante una corta temporada. Conseguiste un traba jo mal pagado, dada tu inexistente capacitación profesional, y te dejas te caer por la escuela. Mala cosa. Eras grande y fuerte...y analfabeto. Y los chicos se reían de tí. Aquello-cavilaste-no ofrecía futuro.

© gsmiga
Noticias
Correspondencia (1951-1970)
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Esta Correspondencia entre Paul Celan (Czernowitz, Bucovina, 1920-París, 1970) y Gisèle Celan-Lestrange (París, 1927-1991) es un doble viaje que marca el tiempo de intensas cercanías y de silencios dramáticos, desde los primeros encuentros a finales de 1951 hasta aquellas distancias de los últimos años que se registran apenas unas semanas antes de la desaparición del poeta, en abril de 1970. Entre una y otra fecha discurre una historia intensa que la Correspondencia aquí editada describe con materiales que recorren por igual la experiencia humana, la vida amorosa, la biografía intelectual, los difíciles pasos de la escritura y del arte, ese viaje que va discurriendo entre las dos orillas de uno y otro, y que ha sido documentado de manera celosa por Bertrand Badiou.
Me cago en mis viejos.
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El diario adolescente de Carlos Cay, en forma de libro

Después de un verano extraño, de una escurridiza pero intensa presencia en EL PAÍS con su diario entre nihilista, tierno y furioso, Carlos Cay vuelve a dar señales de vida. Lo hace con un libro en el que reunirá los artículos que aparecieron en la Revista de Verano bajo el título Me cago en mis viejos...
Las aventuras de Mimí Akcentijevic
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Retrato de Mimí Akcentijevic

Mimí Akcentijevic tiene cabeza, y en ella todo lo necesario. Ojos, boca, etcetcétera. Su cuerpo es esbelto, lináceo. Tiene unas tetas firmes y bonitas, estaría bien que fueran un poco más grandes, pero bueno. Tiene unas piernas largas y delgadas, y un culo estupendo. Genitales también, por supuesto, y estómago, hígado... Tiene de todo, Mimí Akcentijevic, incluso, en el pecho, un vacío, que late como un reloj, como un corazón.

La reputación de Mimí Akcentijevic

El doctor Kostic hablaba en sueños y, consciente de ello, a todas las amantes les daba nombres tipo: Hermana, Bebé, Pequeña, Querida, Guapa, de manera que su mujer nunca podía saber a qué persona mencionaba en los parloteos nocturnos. Puesto que ya había agotado muchos seudónimos, y no quería repetirse, a Mimí Akcentijevic le correspondía llamarse Pequeña Fulana...