Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
09, Yuyutales 2009
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Hace un mes, concretamente el 23 de Octubre, teníamos previsto un viaje de fin de semana. Lo suspendimos porque yo estaba muy cansada y pensé que era mejor aplazarlo.

El lunes me desperté peor, tenía fiebre y estaba tan dolorida que no podía moverme. Avisé al médico de asistencia domiciliaria y me diagnosticó un "proceso gripal" y recetó nolotil y un jarabe.

Dos días más tarde estaba peor y los síntomas lógicos de un gripazo seguían sin hacer acto de presencia. Ni toses ni mocos ni "na de na". El cansanció la fiebre y los dolores musculares y artículares habían aumentado y ahora, además, el dolor de cabeza era insoportable.
Los Anales de Gaula: No se divierte quien no quiere, presumo. ¿O es, por supuesto?
Textos · Usenet - Misc · Leer
En muchos lugares de Gaula todavía se desconfía de los que aparecen con traje, muy bien vestidos, si ocurre fuera de bodas, bautizos o funerales. Es un recuerdo cultural del antiguo ruralismo del viejo reino. Algo se ha perdido en las ciudades de esa prevención, pero parece como si en España nunca hubiese existido, aunque hay que reconocer que uno no se divierte si no quiere allende las montañas.
La jornada fantástica, Yuyutales 2009
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
No sé exactamente qué pinto yo aquí, pero estoy convencido de que quiero abandonar este lugar lo antes posible.

El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.

Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
Noticias
Los 10 mejores libros de ciencia-ficción según el Times
Noticias · · Leer
1- ‘La nave de un millón de años’, de Poul Anderson. Diez inmortales recorren la historia perseguidos por el oscurantismo y buscándose unos a otros hasta que coinciden en la época del despegue aeroespacial. Juntos deciden que el destino que les brinda su particular morfología es el de explorar el infinito del cosmos. Anderson, de origen escandinavo, es uno de los autores más destacados de la edad dorada de la fantasía y la ciencia ficción americana. Philip K. Dick le hizo protagonizar el relato ‘Araña de agua’.

2- ‘La radio de Darwin’, de Greg Bear. Un virus de transmisión sexual se expande sobre la tierra, provocando un alarmante número de mutaciones en los fetos en gestación que llevan a los niños a nacer muertos. Sin embargo, los cambios que se aprecian en su organismo parecen indicar un fenómeno de especiación, un drástico cambio evolutivo. Greg Bear es premio Nebula de Ciencia-ficción y autor de una precuela a la Fuindación de Asimov. Sus relatos han sido elogiados por Doris Lessing y es yerno del autor precedente, Poul Anderson ...
Los Baldrich, de Use Lahoz
Noticias · · Leer
A partir del 14 de enero en las librerías. Los Baldrich es un retrato agridulce de la España del último siglo que posee la maestría de las grandes sagas clásicas.

Una gran novela de personajes y, en buena medida, un homenaje a Barcelona y Madrid. La crónica de una ambición desmedida, la historia de un hombre capaz de todo menos de traicionarse a sí mismo.

Los Baldrich da cuenta de la evolución de una familia catalana en la segunda mitad del siglo xx. Como en las mejores novelas de personaje, un narrador ajeno a la familia en la década de los ochenta, ofrece un retrato certero de una familia muy peculiar. «Los Baldrich me ha devuelto la Barcelona de mi infancia, la de Rodoreda; un Madrid genuino y el gusto por la novela», ha dicho Luis Eduardo Aute...
Arrugas, de Paco Roca
Noticias · · Leer
Dice Álvaro Pons que Arrugas, Premio Nacional de Cómic 2008, es una muestra de que la narrativa gráfica puede expresar sentimientos que otros medios no plasmarían. Y es cierto, siempre que el autor tenga un buen conocimiento de las posibilidades de su arte. Y Paco Roca lo demuestra en la composición de esta conmovedora historia, este diario en imágenes que documenta el agridulce desvanecerse que supone envejecer.

Emilio ha pasado de los setenta años y empieza a tener pérdidas de memoria. Su carácter se ha vuelto impredecible e irritable, por lo que sus hijos lo ingresan en una residencia de mayores. Allí comparte cuarto con Miguel, un jubilado pillo y socarrón que se divierte como puede a costa de los demás inquilinos. La rutina de su vida se rompe cuando Emilio descubre que su dolencia es el Alzheimer, y que pronto no podrá valerse por sí mismo. Pero Miguel no quiere darse por vencido y traza un plan para engañar a los médicos para evitar que se lleven a Emilio a la planta de impedidos.

El retrato del ecosistema de la residencia es el mayor acierto de este cómic. Roca mezcla a partes iguales el humor y la compasión en su variopinto retablo de ancianos. Cada uno pende de sus manías, cuando no demencias, particulares. Está el viejo verde que se finje sordo para meter mano a la enfermera, la que recolecta tubitos de ketchup para regalárselos a su nieto, el que cuenta siempre la misma batallita sobre sus días de atleta y una deliciosamente surrealista que teme que le rapten los marcianos si la dejan sola. Nos hacen reir, pero sólo para partirnos más profundamente el corazón ...