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El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Los Anales de Gaula: No se divierte quien no quiere, presumo. ¿O es, por supuesto?
En muchos lugares de Gaula todavía se desconfía de los que aparecen con traje, muy bien vestidos, si ocurre fuera de bodas, bautizos o funerales. Es un recuerdo cultural del antiguo ruralismo del viejo reino. Algo se ha perdido en las ciudades de esa prevención, pero parece como si en España nunca hubiese existido, aunque hay que reconocer que uno no se divierte si no quiere allende las montañas.
La jornada fantástica, Yuyutales 2009
No sé exactamente qué pinto yo aquí, pero estoy convencido de que quiero abandonar este lugar lo antes posible.
El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.
Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.
Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
yuyucita, Yuyutales 2009
El auténtico terror es levantarse una mañana y descubrir que los de tu clase del instituto está gobernando el país.
Kurt Vonnegut
© jorfasán
Kurt Vonnegut
© jorfasán
Noticias
El gran periodista soviético Ilia Ehrenburg llegó a Moscú desde la Guerra Civil española donde estaba como corresponsal, y se asombró al encontrar en el ascensor de su casa un cartel que decía: "Prohibido echar libros al retrete. Los infractores serán descubiertos y castigados". Como aquellos forasteros que tanto irritaban a Pasternak, y años después a Joseph Brodski, aquellos forasteros que llegaban a la Rusia soviética y lo contemplaban todo con ojos maravillados y sin entender lo que estaba pasando, y a menudo sin quererlo entender, a Ehrenburg el cartel le chocó como una extravagancia y le costó comprender lo que significaba: que la posesión de ciertos libros era peligrosísima y había que desembarazarse de ellos por cualquier procedimiento, aunque fuera a costa de atascar las cañerías. Lo cuenta en sus memorias Gentes, años, vida (Planeta).
El 57% de la población de España mayor de 14 años lee en su tiempo libre.- El 5,3% lee libros en soportes distintos al papel
Ediciones B presenta una sensacional innovación en el mundo del libro, Librinos, el libro de bolsillo de última generación, novedoso en su concepto, formato y materiales. Fácil de leer en todas partes: en la playa, en la cama, en un medio de transporte.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor