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El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
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Los Anales de Gaula: No se divierte quien no quiere, presumo. ¿O es, por supuesto?
En muchos lugares de Gaula todavía se desconfía de los que aparecen con traje, muy bien vestidos, si ocurre fuera de bodas, bautizos o funerales. Es un recuerdo cultural del antiguo ruralismo del viejo reino. Algo se ha perdido en las ciudades de esa prevención, pero parece como si en España nunca hubiese existido, aunque hay que reconocer que uno no se divierte si no quiere allende las montañas.
La jornada fantástica, Yuyutales 2009
No sé exactamente qué pinto yo aquí, pero estoy convencido de que quiero abandonar este lugar lo antes posible.
El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.
Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
El raciocinio, recurrimos a él para alejar miedos. Así que pienso: quizá necesitaba algo tan específico que me había motivado a entrar en estos grandes almacenes que tanto me horrorizan.
Pero aquí me encuentro -agobiado- sin haber comprado nada aún, deseando salir del edificio y sin saber qué es lo que busco.
yuyucita, Yuyutales 2009
El auténtico terror es levantarse una mañana y descubrir que los de tu clase del instituto está gobernando el país.
Kurt Vonnegut
© jorfasán
Kurt Vonnegut
© jorfasán
Noticias

Un grupo de antiguos amigos, que ya no tienen nada en común excepto un turbio episodio del pasado, se reúne en un refugio de montaña para pasar un fin de semana. La reunión sigue fielmente el guión habitual de estos casos, pero, en plena celebración, un acontecimiento externo alterará por completo sus planes. Sometidos a una creciente presión, cada individuo interpretará los acontecimientos según sus particulares obsesiones; y entre confesiones y rencillas largamente incubadas se irá recomponiendo un esquema sórdido e intrincado de las relaciones que los habían unido en el pasado, todo ello bajo la sombra de una amenaza cada vez más cercana y palpable.
Doyle (Edimburgo, 1859-1930) estudió Medicina en Londres a la vez que empezaba a esbozar el perfil de una especie de detective privado de capacidades analíticas y deductivas fuera de lo común: Sherlock Holmes. A pesar de crear otros dos personajes, nunca pudo librarse de la fama de este detective.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor