- Lo que le decía, huelo la muerte.
- quiere uste decir a muerto. A cadaver.
- Pues no. A muerte. A la muerte.
- No lo entiendo. ¿podría explicarmelo más detalladamente?
© Zoref
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
mini yuyu tale, Yuyutales 2009
Asuntos de papá, Yuyutales 2009
Algunas veces desearía que mi papá fuera fontanero. Pero no es así. Mi papá se carga a las personas, mejor dicho, a algunas personas. O sea, que es asesino o criminal, que también se dice, aunque claro, a él no le gustan estas palabras ofensivas.
Los rebeldes, Sándor Márai
En momentos reseñeantes como éste, en que me entra al copo una novela de Sándor Márai de tan especiales características, me gustaría convertirme en el amigo Coppelius y redactar una reseña tal como esta obra merece (y necesita de sus conocimientos). Ante la imposibilidad del caso opto por servirla a pildorazos, técnica que posee para todos la ventaja de ser ligera de leer y, más todavía para servidor, de redactar.-"Los rebeldes". Novela de 1930, remozada en 1988. Un año antes de su suicidio. El autor consideraba su obra magna los volúmenes dedicados a la dinastía de los Garren: "Los rebeldes", "Los celosos", "Los ofendidos".
Noticias

EL CASO QUE CONMOCIONÓ LA BARCELONA DE 1912. Enriqueta Martí, llamada por la maledicencia popular "la vampira del Raval" y "la mala mujer", fue asediada por todo tipo de rumores desde el mismo momento en que la policía la detuvo, acusada de hacer desaparecer niños con los más aberrantes propósitos, desde convertirlos en objetos de placer de las clases más pudientes, hasta hacer ungüentos destinados a proporcionar la inmortalidad. Sin embargo, cuando una joven e indómita periodista pone todo su empeño en discernir qué se oculta tras estos aparatosos casos de desapariciones infantiles y explotación infantil, no tarda en surgir antes sus ojos toda una trama que se bifurca por los escenarios más inesperados: de los arrabales parisinos a los lujosos pisos de la alta burguesía catalana, de los café concierto y los prostíbulos de los barrios más turbios a los casinos y salas de fiesta de postín.


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor