Empecemos con unos adjetivos:Impresionante, insólita, inefable, asombrosa...
Sí. La cantidad de café que llegan a beber estas criaturas suecas es sencillamente increíble. Ya sabía de la afición cafetera de los escandinavos pero nunca imaginé que podía ser tanta. Y si estas cantidades industriales que se reseñan en la novela toman los suecos, ¿qué será de los finlandeses, que según las estadísticas son el pueblo más cafetero del orbe como seguro confirmará Bubi? No me lo quiero ni imaginar. De hecho, tras respirar y parpadear, tomar café es la acción más veces realizada al cabo del día por estos personajes. Después le sigue el sentarse en el "arquibanco" de la cocina. Tras ello viene el caminar, el trabajar, el comer sandwiches, el hacerse el sueco, el practicar la caidita de Roma y el hablar. En último lugar, ocupando el puesto sesenta y siete, se encuentra el reír.
Entre que me metía o no me metía con el primer tomazo de lo del sueco (que al final me he metido y llevo ya ¾ partes del volumen), se me presentó ante la pantalla este título de Fernando Fernán-Gómez, y quieras que no, ya fuera por retrasar el echarle las gafas al libraco y el darle otra oportunidad al eximio actor junto con lo breve de la obra, me decidió a leerla. También, la inmediatez que representa tenerla almacenada en el lector electrónico, sea todo dicho.
El escritor brasileño presenta en elmundo.es su nueva novela: 'El vencedor está solo' (Ed. Planeta). Durante los tres próximos días se publicarán en formato pdf los primeros tres capítulos de la obra y el autor responderá a una selección de las preguntas y dudas y comentarios que le dejen sus lectores en
El escritor chino Qiu Xiaolong nos remite en esta novela, Cuando el rojo es negro, a la China de los últimos años de Mao, en la cual se plantaron las semillas de lo que es la China actual en la cual, y por mor del desarrollo económico, es posible ver en las mismas coordenadas geográficas como los rascacielos de última tecnología comparten espacio con pequeñas viviendas dignas de cualquier suburbio del tercer mundo ...
El 9 de abril de 1835 apareció en Dinamarca la primera novela de Hans Christian Andersen: El Improvisador. Fue la primera novela moderna, de tema contemporáneo, en el país nórdico. Andersen se basó, como casi en toda su obra, en sí mismo para escribir este libro. En la novela nos acercaremos al alma del autor y encontraremos también muchos elementos que aparecerán una y otra vez en sus cuentos: quien los conozca podrá reconocer personajes, aventuras y sucesos que asoman por sus relatos más famosos; incluso el patito feo está por todas partes, como Antonio-Andersen. La lectura de El Improvisador, sin duda, nos hará entender mucho mejor de dónde surgieron sus conocidos cuentos.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor