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El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Pandoro o El príncipe azul
Te lo encuentras una mañana al llegar a la oficina, una plantita indefensa que ha brotado repentinamente en la mesa de al lado. Se muestra tan indignado, tan sorprendido, al enterarse de que está ocupando el puesto de una muchacha a la que no se le ha renovado el contrato por quedarse embarazada, que no tienes más remedio que encontrarle encantador. Además, es tan hermoso, un poco bajito quizá, su cara te suena, claro, aquel folleto del hipermercado, él parece tan humilde, tan accesible que resulta fácil acercarse a él y preguntarle ...
bellas artes
bellas artes
romperé en mil pedazos el espejo
y usaré cada trozo como un arma;
romperé en mil pedazos el espejo
y usaré cada trozo como un arma;
MATAR EL TIEMPO
En cierto pueblo de algún lugar es bien conocida la habilidad que tienen algunos de sus habitantes para matar el tiempo. Es maravilloso verlos reurnirse en pequeños grupos los fines de semana para, armados de escopetas y perros, partir al campo a la caza del tiempo.
Noticias
Dice Álvaro Pons que Arrugas, Premio Nacional de Cómic 2008, es una muestra de que la narrativa gráfica puede expresar sentimientos que otros medios no plasmarían. Y es cierto, siempre que el autor tenga un buen conocimiento de las posibilidades de su arte. Y Paco Roca lo demuestra en la composición de esta conmovedora historia, este diario en imágenes que documenta el agridulce desvanecerse que supone envejecer.
Los tiempos de reflexión sobre el ser, el deber ser, la felicidad, el todo o la nada llevan muchos años de capa caída. Poco, y a pocos, interesan ya estos temas y mucho debería hacerlo no solo por el bien común, sino sobre todo, por el propio. El “tiempo”, dicen, es oro, quizás el único tesoro ilusorio que disponemos todos los seres vivos sin discriminación. Pero el tiempo sin comprensión, sin reflexión, es ceguera y borreguismo. Existencia sí, pero sin pena ni gloria.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor