Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Navytales v2010 - Tara
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TARA Tara presentía cuándo vendría la bola de fuego. Sencillamente se despertaba, se levantaba del lecho de pieles en que dormía con su familia, reptaba por el estrecho pasillo común que daba a la escala y trepaba hasta lo alto de la cueva. Al asomarse por entre los enormes troncos que formaban la empalizada, podía ver el resplandor que anunciaba que, una vez más, vendría. Así había sido todos los días desde que podía trepar la escala ella sola, sin que su madre la llevara asida a la espalda con la piel del oso sobre la que ahora dormía. Y así sería un día más. © Blanca Barojiana.
Navytales v2010 - Vidas paralelas
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Vidas paralelas

Erase una vez en la que de entre todas las cosas que ocurren hubo una que paso a relatarte.

Era el día 23 de abril de 2103 cuando Aura774132 entró en casa y se acomodó en el sofá.

Finalizado su tiempo de trabajo un trasporte seguro le llevó a él y a otros trabajadores a sus residencias seguras. Habitáculos compuestos por una estancia con un sofá cama, una mesa baja, una televisión-servidor integrada y un cuarto para el aseo.

© azx
Navytales v2010 - Ella siempre decía que si
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ELLA SIEMPRE DECÍA QUE SÍ

Ella siempre decía que sí porque había aprendido que nunca se sabe bajo qué apariencia puede esconderse un ángel y no quería que volviera a pasar lo que había ocurrido con Ezequiel, el herrero. Decía que sí a las miradas, a los movimientos, a los saludos, a los gestos... Decía que sí con una sonrisa, tímida y breve, que pretendía ante todo mostrar su buena disposición ante la posible aparición de uno de ellos. Luego bajaba discretamente la cabeza para no dar lugar a malentendidos. No es que lo de los ángeles ocurriera muy a menudo pero, a veces, ocurría.

© Vichoff
Noticias
"Fabulosas narraciones por historias" Antonio Orejudo
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Ya conclusa no albergo dudas en cuanto a su recomendación, y si antes la regué con adjetivos como ligera y brutal, iconoclasta, irreverente, amena, divertida, golfa, erudita... ahora me veo en condiciones de añadir que es también cachonda, pedorrética y triste. Podría seguir pero no quiero pasar por un exagerao... Naturalmente estoy hablando de "Fabulosas narraciones por historias", una novela gorda de Antonio Orejudo, sujeto del que nada sabía y nada sé (bueno, ahora un poquillo), por lo que no esperen de mi parte comentarios que desvelen su biografía ni tampoco un breve dequévá de su libro, ya que considero que mi recomendación es bastante como para animarles a que se tiren sin el flotador de la sinopsis a la piscina de sus páginas y que desechen adelantos en el Interné. Tooooooma.

Eso sí, búsquenla y no duden en revolver Roma con Santiago para conseguirla, y si a su librero -en vista del interés que ha despertado en Uds. la novela- le apetece pícaramente sodomizarles, acepten el sacrificio seguros de que vale la pena si con ello nos aseguramos de gozar con una lectura tan jocunda y provechosa como la de -repito- "Fabulosas narraciones por historias" de Antonio Orejudo... ¡Pero criaturas, alegraos, si vais a gastarme el nombre de tanto bendecirlo!
J. D. Salinger otra vez.
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El escritor J. D. Salinger demandó ayer lunes al autor y a la editorial de un libro promocionado como la secuela de su novela clásica «El guardián entre el centeno», señalando que el trabajo infringe sus derechos de autor.
Alondra - In memoriam
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Nos dice Faisanes que tras la noticia de la muerte de Indah ha investigado sobre Alondra.
Su hermana le cuenta que falleció hace tres años, primavera del 2006
El último mensaje que encuentro de Alondra es de Marzo 2005

Cuelgo este poema suyo, "in memoriam"

Con mi cariño.

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Coincidir contigo quiero
por esos pequeños senderos de vida
que nadie nos conoce.

Coincidir contigo...
donde se acunan
los instantes de silencios
que damos por perdidos,
donde se iluminan
las serenas miradas
que buscamos en la lejanía,
y por donde vuelan
esos suspiros ahogados
que colgamos en el aire.

Coincidir levemente,
retrasando o adelantando,
el ritmo pesado de nuestra existencia.

Coincidir, sincronizarnos,
hacernos compás,
ritmo de sueños;
sabiendo tu, que te espero,
sabiendo yo, que me acompañas...

Sin ninguna coincidencia física que nos distancie...
Coincidir así, dulcemente,
formando un espacio nuestro
de instantes acompasados...

© Alondra

[Marzo - 2002]