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la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
El fracaso está sobrevalorado (nos van a desinfectar)
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Es Navidad. Amanece nevado. En el cielo desconchones, telarañas, tres bombillas (dos fundidas). Nada de estrellas ni murciélagos vivaces, nada de nubes caprichosas, ni aviones con estela de nata hacia poniente. Un cielo de serie, sin cuervos ni cigüeñas. Pero cielo, que no es poco.

© mac, 22 dic 1998
LAMENTABLE
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palabrerias de comentristas.
publicado en mi columna semanal de "LA MAÑANA".
Los Anales de Gaula: De la Lidia y las burdas animaladas
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Hay tanto burro mandando en hombres inteligentes que, a veces, me da por pensar si la burrez será una ciencia.
(De la canción "Foliada do Aleixo" de Fuxan os Ventos)

Nunca se había visto semejante corrida en coso tan importante cual llamado Parlament. Por una vez, sin saber si será la última, los bicornes se vistieron de luces y lidiaron en semejante albero a toda una tropa de diestros de diferentes camadas. No cortaron orejas ni rabo, pero recibieron besos y aplausos de sus peñistas. No eran abantos, no, los que lidiaban las suertes ni aquello fue un aburridero. Pero tenían sangre de marrajos por mucha chupa y caireles que llevasen, que si hubiesen podido acabarían sus enemigos con el acial en los morros. Claro que enfrente, aparte de algún maestro, mayormente parecían gladicantanos o camanduleros, y también algún birlongo habría. Pues fuesen lo que fuesen a lo más que llegaron fue a dar el mitin y eso que hubo mucho caballero en la plaza que fue lo mejor de la fiesta.
Noticias
"Fabulosas narraciones por historias" Antonio Orejudo
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Ya conclusa no albergo dudas en cuanto a su recomendación, y si antes la regué con adjetivos como ligera y brutal, iconoclasta, irreverente, amena, divertida, golfa, erudita... ahora me veo en condiciones de añadir que es también cachonda, pedorrética y triste. Podría seguir pero no quiero pasar por un exagerao... Naturalmente estoy hablando de "Fabulosas narraciones por historias", una novela gorda de Antonio Orejudo, sujeto del que nada sabía y nada sé (bueno, ahora un poquillo), por lo que no esperen de mi parte comentarios que desvelen su biografía ni tampoco un breve dequévá de su libro, ya que considero que mi recomendación es bastante como para animarles a que se tiren sin el flotador de la sinopsis a la piscina de sus páginas y que desechen adelantos en el Interné. Tooooooma.

Eso sí, búsquenla y no duden en revolver Roma con Santiago para conseguirla, y si a su librero -en vista del interés que ha despertado en Uds. la novela- le apetece pícaramente sodomizarles, acepten el sacrificio seguros de que vale la pena si con ello nos aseguramos de gozar con una lectura tan jocunda y provechosa como la de -repito- "Fabulosas narraciones por historias" de Antonio Orejudo... ¡Pero criaturas, alegraos, si vais a gastarme el nombre de tanto bendecirlo!
J. D. Salinger otra vez.
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El escritor J. D. Salinger demandó ayer lunes al autor y a la editorial de un libro promocionado como la secuela de su novela clásica «El guardián entre el centeno», señalando que el trabajo infringe sus derechos de autor.
Alondra - In memoriam
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Nos dice Faisanes que tras la noticia de la muerte de Indah ha investigado sobre Alondra.
Su hermana le cuenta que falleció hace tres años, primavera del 2006
El último mensaje que encuentro de Alondra es de Marzo 2005

Cuelgo este poema suyo, "in memoriam"

Con mi cariño.

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Coincidir contigo quiero
por esos pequeños senderos de vida
que nadie nos conoce.

Coincidir contigo...
donde se acunan
los instantes de silencios
que damos por perdidos,
donde se iluminan
las serenas miradas
que buscamos en la lejanía,
y por donde vuelan
esos suspiros ahogados
que colgamos en el aire.

Coincidir levemente,
retrasando o adelantando,
el ritmo pesado de nuestra existencia.

Coincidir, sincronizarnos,
hacernos compás,
ritmo de sueños;
sabiendo tu, que te espero,
sabiendo yo, que me acompañas...

Sin ninguna coincidencia física que nos distancie...
Coincidir así, dulcemente,
formando un espacio nuestro
de instantes acompasados...

© Alondra

[Marzo - 2002]