Bienvenid@

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor

El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
El fracaso está sobrevalorado (nos van a desinfectar)
Textos · Usenet - Narrativa · Leer
Es Navidad. Amanece nevado. En el cielo desconchones, telarañas, tres bombillas (dos fundidas). Nada de estrellas ni murciélagos vivaces, nada de nubes caprichosas, ni aviones con estela de nata hacia poniente. Un cielo de serie, sin cuervos ni cigüeñas. Pero cielo, que no es poco.

© mac, 22 dic 1998
LAMENTABLE
Textos · Narrativa · Leer
palabrerias de comentristas.
publicado en mi columna semanal de "LA MAÑANA".
Los Anales de Gaula: De la Lidia y las burdas animaladas
Textos · Usenet - Poética · Leer
Hay tanto burro mandando en hombres inteligentes que, a veces, me da por pensar si la burrez será una ciencia.
(De la canción "Foliada do Aleixo" de Fuxan os Ventos)

Nunca se había visto semejante corrida en coso tan importante cual llamado Parlament. Por una vez, sin saber si será la última, los bicornes se vistieron de luces y lidiaron en semejante albero a toda una tropa de diestros de diferentes camadas. No cortaron orejas ni rabo, pero recibieron besos y aplausos de sus peñistas. No eran abantos, no, los que lidiaban las suertes ni aquello fue un aburridero. Pero tenían sangre de marrajos por mucha chupa y caireles que llevasen, que si hubiesen podido acabarían sus enemigos con el acial en los morros. Claro que enfrente, aparte de algún maestro, mayormente parecían gladicantanos o camanduleros, y también algún birlongo habría. Pues fuesen lo que fuesen a lo más que llegaron fue a dar el mitin y eso que hubo mucho caballero en la plaza que fue lo mejor de la fiesta.
Noticias
Arrugas, de Paco Roca
Noticias · · Leer
Dice Álvaro Pons que Arrugas, Premio Nacional de Cómic 2008, es una muestra de que la narrativa gráfica puede expresar sentimientos que otros medios no plasmarían. Y es cierto, siempre que el autor tenga un buen conocimiento de las posibilidades de su arte. Y Paco Roca lo demuestra en la composición de esta conmovedora historia, este diario en imágenes que documenta el agridulce desvanecerse que supone envejecer.

Emilio ha pasado de los setenta años y empieza a tener pérdidas de memoria. Su carácter se ha vuelto impredecible e irritable, por lo que sus hijos lo ingresan en una residencia de mayores. Allí comparte cuarto con Miguel, un jubilado pillo y socarrón que se divierte como puede a costa de los demás inquilinos. La rutina de su vida se rompe cuando Emilio descubre que su dolencia es el Alzheimer, y que pronto no podrá valerse por sí mismo. Pero Miguel no quiere darse por vencido y traza un plan para engañar a los médicos para evitar que se lleven a Emilio a la planta de impedidos.

El retrato del ecosistema de la residencia es el mayor acierto de este cómic. Roca mezcla a partes iguales el humor y la compasión en su variopinto retablo de ancianos. Cada uno pende de sus manías, cuando no demencias, particulares. Está el viejo verde que se finje sordo para meter mano a la enfermera, la que recolecta tubitos de ketchup para regalárselos a su nieto, el que cuenta siempre la misma batallita sobre sus días de atleta y una deliciosamente surrealista que teme que le rapten los marcianos si la dejan sola. Nos hacen reir, pero sólo para partirnos más profundamente el corazón ...
Book View Cafe: los autores y su uso de la Web 2.0
Noticias · Redes · Leer
BookView es una iniciativa especialmente interesante ya que no se trata de un espacio virtual como otros que ya conocemos, sino que este surge de la iniciativa de cerca de 20 autores, algunos de ellos bastante reconocidos como Ursula K. Le Guin, para compartir de forma gratuita en la red sus textos no publicados y algunas rarezas de su producción literaria ...
Ética para Amador, Fernando Savater
Noticias · · Leer
Los tiempos de reflexión sobre el ser, el deber ser, la felicidad, el todo o la nada llevan muchos años de capa caída. Poco, y a pocos, interesan ya estos temas y mucho debería hacerlo no solo por el bien común, sino sobre todo, por el propio. El “tiempo”, dicen, es oro, quizás el único tesoro ilusorio que disponemos todos los seres vivos sin discriminación. Pero el tiempo sin comprensión, sin reflexión, es ceguera y borreguismo. Existencia sí, pero sin pena ni gloria.

El libro es un escrito de Fernando Savater a modo de charla con su hijo adolescente de nombre: Amador, el destinatario de sus palabras, a quien se lo dedica (junto a su mujer) y el protagonista del título. Pero no por ello resulta una charla ajena que pudiese parecer poco interesante o resultarnos indiferente. Salvo las menciones expresas a su hijo, al leerlo podemos sentirnos en la piel de Amador, y eso ayuda a hacer la lectura más amena ...