Es Navidad. Amanece nevado. En el cielo desconchones, telarañas, tres bombillas (dos fundidas). Nada de estrellas ni murciélagos vivaces, nada de nubes caprichosas, ni aviones con estela de nata hacia poniente. Un cielo de serie, sin cuervos ni cigüeñas. Pero cielo, que no es poco.
© mac, 22 dic 1998
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
El fracaso está sobrevalorado (nos van a desinfectar)
LAMENTABLE
palabrerias de comentristas.
publicado en mi columna semanal de "LA MAÑANA".
publicado en mi columna semanal de "LA MAÑANA".
Los Anales de Gaula: De la Lidia y las burdas animaladas
Hay tanto burro mandando en hombres inteligentes que, a veces, me da por pensar si la burrez será una ciencia.
(De la canción "Foliada do Aleixo" de Fuxan os Ventos)
Nunca se había visto semejante corrida en coso tan importante cual llamado Parlament. Por una vez, sin saber si será la última, los bicornes se vistieron de luces y lidiaron en semejante albero a toda una tropa de diestros de diferentes camadas. No cortaron orejas ni rabo, pero recibieron besos y aplausos de sus peñistas. No eran abantos, no, los que lidiaban las suertes ni aquello fue un aburridero. Pero tenían sangre de marrajos por mucha chupa y caireles que llevasen, que si hubiesen podido acabarían sus enemigos con el acial en los morros. Claro que enfrente, aparte de algún maestro, mayormente parecían gladicantanos o camanduleros, y también algún birlongo habría. Pues fuesen lo que fuesen a lo más que llegaron fue a dar el mitin y eso que hubo mucho caballero en la plaza que fue lo mejor de la fiesta.
(De la canción "Foliada do Aleixo" de Fuxan os Ventos)
Nunca se había visto semejante corrida en coso tan importante cual llamado Parlament. Por una vez, sin saber si será la última, los bicornes se vistieron de luces y lidiaron en semejante albero a toda una tropa de diestros de diferentes camadas. No cortaron orejas ni rabo, pero recibieron besos y aplausos de sus peñistas. No eran abantos, no, los que lidiaban las suertes ni aquello fue un aburridero. Pero tenían sangre de marrajos por mucha chupa y caireles que llevasen, que si hubiesen podido acabarían sus enemigos con el acial en los morros. Claro que enfrente, aparte de algún maestro, mayormente parecían gladicantanos o camanduleros, y también algún birlongo habría. Pues fuesen lo que fuesen a lo más que llegaron fue a dar el mitin y eso que hubo mucho caballero en la plaza que fue lo mejor de la fiesta.
Noticias
Mucho me sorprendió ver entre las últimas novedades un nuevo libro de John Boyne, cuando hace apenas unos meses llegaba a nuestras manos La casa del propósito especial. Así que echando un vistazo con un poquito de curiosidad, descubrí que este título que ahora nos llega, La apuesta, forma parte de una increíble y genial iniciativa nacida en el Reino Unido llamada Quick Reads (Lecturas Rápidas).
€®O$ es un discurso creativo sobre el amor, es decir, sobre las corporaciones que lo producen, las imágenes que lo anuncian y los medios que lo transfieren. Su escenario es el Mercado Afectivo. En ese lugar, que es el nuestro, las pasiones no son ya una expresión de la vida interior, sino una negociación con los instrumentos digitales, informativos y financieros que generan la identidad hiperconectiva actual. Su perspectiva es la sociología de las relaciones personales, pero no les sorprenda encontrar también un arsenal de sátiras, poemas, canciones y un relato de crítica-ficción que, situado en el año 2040, imagina el glorioso derrumbe del Mercado, y lo que habrá de ocurrir después. 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor