Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Prohibiciones, columna semanal
En la compleja sencillez --permítaseme el oxímoron-- de algunas mentes con afán restrictivo se llega a obviar lo que está al alcance de toda persona no sólo culta, sino simplemente interesada en las bellas artes.
09, Yuyutales 2009
Hace un mes, concretamente el 23 de Octubre, teníamos previsto un viaje de fin de semana. Lo suspendimos porque yo estaba muy cansada y pensé que era mejor aplazarlo.
El lunes me desperté peor, tenía fiebre y estaba tan dolorida que no podía moverme. Avisé al médico de asistencia domiciliaria y me diagnosticó un "proceso gripal" y recetó nolotil y un jarabe.
Dos días más tarde estaba peor y los síntomas lógicos de un gripazo seguían sin hacer acto de presencia. Ni toses ni mocos ni "na de na". El cansanció la fiebre y los dolores musculares y artículares habían aumentado y ahora, además, el dolor de cabeza era insoportable.
El lunes me desperté peor, tenía fiebre y estaba tan dolorida que no podía moverme. Avisé al médico de asistencia domiciliaria y me diagnosticó un "proceso gripal" y recetó nolotil y un jarabe.
Dos días más tarde estaba peor y los síntomas lógicos de un gripazo seguían sin hacer acto de presencia. Ni toses ni mocos ni "na de na". El cansanció la fiebre y los dolores musculares y artículares habían aumentado y ahora, además, el dolor de cabeza era insoportable.
Los Anales de Gaula: No se divierte quien no quiere, presumo. ¿O es, por supuesto?
En muchos lugares de Gaula todavía se desconfía de los que aparecen con traje, muy bien vestidos, si ocurre fuera de bodas, bautizos o funerales. Es un recuerdo cultural del antiguo ruralismo del viejo reino. Algo se ha perdido en las ciudades de esa prevención, pero parece como si en España nunca hubiese existido, aunque hay que reconocer que uno no se divierte si no quiere allende las montañas.
Noticias

Marco Stanley Fogg está a las puertas de la edad adulta cuando los astronautas ponen el pie en la luna. Hijo de padre desconocido, fue educado por el excéntrico tío Victor, que tocaba el clarinete en orquestas de mala muerte. En los albores de la era lunar, muerto su tío, Marco va cayendo progresivamente en la indigencia, la soledad y una suerte de tranquila locura de matices dostoievskianos, hasta que la bella Kitty Wu lo rescata. Marco empieza entonces a trabajar para un viejo pintor paralítico y escribe su biografía, que éste quiere legar a su hijo, al que no llegó a conocer. Tras un largo periplo que lo lleva hasta el Oeste y bajo el influjo de la omnipresente luna, Marco descubrirá los misterios de su origen y la identidad de su progenitor.
Títulos de Tolstói, Dostoyevski y Leskov regresan en nuevas traducciones en una colección de El Aleph y Mario Muchnik 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor