En momentos reseñeantes como éste, en que me entra al copo una novela de Sándor Márai de tan especiales características, me gustaría convertirme en el amigo Coppelius y redactar una reseña tal como esta obra merece (y necesita de sus conocimientos). Ante la imposibilidad del caso opto por servirla a pildorazos, técnica que posee para todos la ventaja de ser ligera de leer y, más todavía para servidor, de redactar.-"Los rebeldes". Novela de 1930, remozada en 1988. Un año antes de su suicidio. El autor consideraba su obra magna los volúmenes dedicados a la dinastía de los Garren: "Los rebeldes", "Los celosos", "Los ofendidos".
Contaba mi madre de la Gaula rural en la que vivió su infancia, de aquellas noches de Ánimas –las del 1 al 2 de noviembre– en las cuales ahuecaban calabazas, ponían velas en su interior y las colocaban sobre muros o sobre postes en zonas oscuras de los caminos, que eran la mayoría, con la ingenua intención de asustar a viandantes ocasionales. Nada decía de la costumbre de ir la muchachada por las casas pidiendo a sus habitantes, acaso porque ya se había perdido en aquellos comienzos del siglo XX, como otras por la voraz emigración de la centuria anterior. Costumbre que había existido al menos desde el XVI si damos crédito a los intentos de suprimirla de un obispo mindoniense que le parecía fatal entre otras muchas razones porque recibian más obsequios los hijos de los ricos que aquellos de quienes estaban verdaderamente necesitados. Alguna cosa consiguió erradicar como las comilonas en honor de los muertos dentro de los templos parroquiales, que al ser los camposantos un anexo alrededor de las iglesias y dado la crudeza del clima durante ese carnaval de otoño no parece extraño que acabase por desplazarse el banquete de las tumbas al edificio cubierto más a mano.
€®O$ es un discurso creativo sobre el amor, es decir, sobre las corporaciones que lo producen, las imágenes que lo anuncian y los medios que lo transfieren. Su escenario es el Mercado Afectivo. En ese lugar, que es el nuestro, las pasiones no son ya una expresión de la vida interior, sino una negociación con los instrumentos digitales, informativos y financieros que generan la identidad hiperconectiva actual. Su perspectiva es la sociología de las relaciones personales, pero no les sorprenda encontrar también un arsenal de sátiras, poemas, canciones y un relato de crítica-ficción que, situado en el año 2040, imagina el glorioso derrumbe del Mercado, y lo que habrá de ocurrir después.
El puente de los sueños y otros relatos refleja el recorrido de la obra de Tanizaki, escrita durante medio siglo, marcada por la búsqueda del ideal de la belleza femenina y el erotismo, que alterna y combina mundos occidentalizados, poblados de femmes fatales, con la delicada belleza del pasado. Así, encontramos historias ambientadas en otras épocas, como la del tatuador obsesionado con decorar el cuerpo de la mujer perfecta, e historias contemporáneas como la de un hombre aterrorizado por los trenes, el estudio de las emociones de un alumno ladrón, un hombre agotado por los caprichos de su joven amante o un muchacho obsesionado por el recuerdo de su madre muerta y la belleza de la mujer que su padre ha buscado para sustituirla. Este último será el argumento del cuento que da título a nuestro libro, «El puente de los sueños», tomado del último capítulo de la novela cumbre de la literatura japonesa, el Gengi Monogatari, y que alude a que la vida es un puente que va uniendo sueños... 

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor