La clave de humor tal que en estas fechas, no destila precisamente tiempos de bonanza para el personal de a pié. Pero de cuando en vez asoma la límpida visión de un escritor famoso que revolviendo en la pequeña y ficticia historia de una familia de terratenientes con ínfulas de grandeza que ya fué protagonista años ha de otra salida literaria.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
COMO UN ENANO
Los Anales de Gaula: Jalogüin o la cultura de plástico.
Contaba mi madre de la Gaula rural en la que vivió su infancia, de aquellas noches de Ánimas –las del 1 al 2 de noviembre– en las cuales ahuecaban calabazas, ponían velas en su interior y las colocaban sobre muros o sobre postes en zonas oscuras de los caminos, que eran la mayoría, con la ingenua intención de asustar a viandantes ocasionales. Nada decía de la costumbre de ir la muchachada por las casas pidiendo a sus habitantes, acaso porque ya se había perdido en aquellos comienzos del siglo XX, como otras por la voraz emigración de la centuria anterior. Costumbre que había existido al menos desde el XVI si damos crédito a los intentos de suprimirla de un obispo mindoniense que le parecía fatal entre otras muchas razones porque recibian más obsequios los hijos de los ricos que aquellos de quienes estaban verdaderamente necesitados. Alguna cosa consiguió erradicar como las comilonas en honor de los muertos dentro de los templos parroquiales, que al ser los camposantos un anexo alrededor de las iglesias y dado la crudeza del clima durante ese carnaval de otoño no parece extraño que acabase por desplazarse el banquete de las tumbas al edificio cubierto más a mano.© Galaor
jazminero otoñal
Puede que la bonanza, ese subidón de temperatura del finde cause despiste al enterado de todo. Puede que moleste a la santa la rebeca y que el jersey del paseo vespertino estorbe más de la cuenta. Pero sí. Estamos a fines de octubre y las hojas de árboles e hiedras empiezan a alfombrar de oro los suelos de calles y terrazas.
Noticias
De la investigación de un enigma en el Toledo musulmán a la legendaria construcción del reloj de Praga, de las visiones apocalípticas de un ayudante de alquimista a las ficciones futuristas de un escritor en el Londres victoriano, en este volumen el lector encontrará clepsidras y gólems, autómatas y pájaros mecánicos, azufre y melodías; historias que se trenzarán a través del tiempo en inesperadas relaciones hasta desvelarnos su misterio. Juan Jacinto Muñoz Rengel, uno de los mayores especialistas del relato en España, nos muestra con estas ficciones la gran calidad de su escritura y su capacidad para enhebrar once artefactos con la precisión de un maestro relojero. En definitiva, las razones que han hecho de él uno de los autores de cuento más galardonados de este país.

la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor