(Me quiere?
No me quiere)
(No hay historia que no pueda ser contada mientras me fumo un cigarro.)
Serían las dos cuando llegamos a la playa. Nos sentamos bajo una manta sobre la arena. Bebimos, reímos, fumamos... A nuestras espaldas la noche desmayada sobre esta ciudad inútil.
Bienvenid@
El tiempo permanece amurallado en esta ciudad con nombres de colores, sombras acechantes de los que no fueron y pudieron ser, muros capaces de abrir o cerrar bocas y de imaginar rostros de seda ...
Últimos textos
Alas de mosca
PLACER ETERNO
Navegar, volar, quizá una mezcla de ambas cosas. Acompañantes, la cantidad exacta, de todas clases y modelos. Herramientas de trabajo bastante descuidados, transportes de cargas, vehículo de fin de semana; pocos recientes, lujosos y potentes apenas alguno. De todos los colores. Las prisas justas. Temperatura de veintitrés grados. El sol a la espalda, ya bajando. Sin viento. Suelo seco. El estado ideal trasladado al asfalto que provocaría el que un surfista rezumara serotonina. Y el destino me había puesto ahí en ese justo momento. No tenía más que aprovechar la ocasión y disfrutar.
¡EL QUE NO CHILLA NO MAMA!
No todas los vecinos reúnen los requisitos para ser considerados como tales; hay personas que "son vecinos" y hay otras que no pasan de ser "el que vive al lado", o "la de enfrente de casa", como ocurre con el fulano que mora tras mi medianera, un sujeto aparecido hace unas semanas al que aún no he visto pero sé que es esmirriado, pálido, de algo más de metro y medio de altura, de gruesos anteojos de carey oscuro, tímido, escurridizo y, encima, de mirar ladeado. El hombre tiene un perro, un cuzco juguetón y de agradable aspecto pero que suele ser molesto. Hoy, sin ir más lejos, estaba yo limpiando las hojas del jardín trasero cuando el cuzco comenzó con su prédica diaria.
Noticias
Karel Capek (1890-1938) es uno de los pocos escritores checos cuyas obras han sido traducidas a las más diversas lenguas. Sus piezas dramáticas R.U.R. (Rossum’s Universal Robots, 1920) –donde se emplea por primera vez la palabra «robot» referida a autómatas mecánicos– y El juego de los insectos (1921), que advierten de los peligros que acechan a una sociedad maquinista, obsesionada por la producción y el consumo, cosecharon un éxito inmediato en Londres y Nueva York. Como H.G. Wells, Capek es uno de los pioneros de la «novela de anticipación» y sus brillantes invenciones encubren preocupaciones éticas y sociales derivadas de una situación histórica plagada de amenazas (III Reich), como queda de manifiesto en sus novelas La fábrica de absoluto (1922), Krakatit (1924), y La guerra de las salamandras (1936), obras plenas de imaginación, humor y crítica social.
¿Por qué las mujeres con clase tienen novios grunge? ¿Cómo crear un tiempo propio en la época del Tiempo™ tecnológicamente producido? Y sobre todo: ¿cómo ha llegado a un poblado melanesio ese hombre que grita: «¡Mí Homer Simpson! ¡Mí huir de televisión pública!»? La era de la implosión mediática demanda un nuevo modelo de ensayo que combine el fundamento de la investigación universitaria con el dinamismo de una revista de tendencias. Es así como Homo Sampler aborda un tema central: el tiempo en la sociedad de consumo. A lo largo de tres apasionados discursos creativos se exploran la huella de lo atávico en el pop, la importancia creciente del desecho en los paisajes eléctricos y las respuestas subjetivas a la «cronología objetiva» impuesta por el mercado. Tiempo regresivo, temporalidad en bucle y aceleración cronológica: el texto central de este tratado articula esos tres pasos por medio de un esquema minuciosamente estructurado: una verdadera «reconstrucción del día» en veinticuatro sustanciosas viñetas. Un libro que se lee como un ameno álbum razonado de la cultura contemporánea y que tiene el orden y el calado de una iluminadora teoría.


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor