Leopoldo Lugones (Río Seco, Córdoba, 1874 - Buenos Aires, 1938) fue el gran renovador del modernismo argentino y una de las figuras centrales de las letras hispanoamericanas de comienzos del siglo XX. «Delectación morosa», publicado en «Los crepúsculos del jardín» (1905) dentro de la serie «Los doce gozos», es un soneto de arquitectura impecable que traslada un instante de plenitud erótica al lenguaje de la naturaleza -la luna, la araña, los murciélagos- sin nombrar jamás directamente lo que describe. Menos citado que sus poemas cívicos o gauchescos, está considerado una de las cumbres del erotismo elegante del modernismo en castellano.
Dicen que no hablan las plantas - Rosalía de Castro
Rosalía de Castro (Santiago de Compostela, 1837 - Padrón, 1885) es la voz mayor de la lírica gallega del siglo XIX y una de las grandes renovadoras de la poesía en lengua castellana con su último libro, «En las orillas del Sar» (1884). En este poema, la poeta se sabe llamada «la loca» por soñar con una eterna primavera pese a las canas y la escarcha, y responde con una defensa serena y lúcida de la necesidad de soñar frente a la evidencia del tiempo que pasa. Una pieza breve, de construcción sencilla y hondura extraordinaria, menos citada que sus rimas gallegas pero igual de certera.
Un poema - José Asunción Silva
José Asunción Silva (Bogotá, 1865-1896) es la gran figura fundacional del modernismo hispanoamericano en verso, célebre sobre todo por su «Nocturno III». «Un poema», publicado póstumamente en sus «Poesías» (Barcelona, 1908), es una pieza distinta: un relato irónico y autorreferencial sobre el propio acto de escribir, en el que el poeta reúne con orgullo todos los recursos del oficio -ritmos, sonetos, imágenes preciosistas- para acabar topándose con la incomprensión de un crítico. Un modernismo que se ríe de sí mismo, menos leído que sus nocturnos pero igual de certero.


la lectura como búsqueda, la escritura, como acto de amor